Desestiman la demanda contra Errazkin e Intxaurrandieta

El exdiputado foral y la expresidenta de GHK no deberán devolver 45 millones de euros

Jueves, 11 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Donostia - El Tribunal de Cuentas del Estado (TCE) ha desestimado “íntegramente” la demanda interpuesta por el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa (GHK) contra sus anteriores gestores, Iñaki Errazkin y Ainhoa Intxaurrandieta, nombrados por Bildu, al tiempo que condena a esta institución al pago de las costas.

La Fiscalía y los actuales responsables de GHK solicitaban a ambos acusados la devolución de un total de 45 millones de euros por presuntas “irregularidades” detectadas en las cuentas del ejercicio de 2012, cuando, según sus argumentos, “adoptaron la decisión de rescindir el contrato” del centro de residuos de Zubieta y de paralizar la incineradora, “al margen del interés general”.

No obstante, la sentencia del TCE considera que la instalación planificada “estaba sobredimensionada” cuando Errazkin e Intxaurrandieta firmaron el “acuerdo de resolución” del contrato con la Unión Temporal de Empresas (UTE) contratista y recalca que su actuación al rescindir el contrato de estas infraestructuras no ocasionó “daño a los fondos públicos”.

“Ha quedado acreditado -señala la resolución- que la planta de valorización energética proyectada en el contrato resuelto estaba sobredimensionada, no siendo por tanto una opción viable el mero mantenimiento y cumplimiento de dicho contrato”.

“Esto impide apreciar que la resolución contractual haya causado perjuicio a los fondos públicos, al no haber quedado acreditado que el coste de dicha resolución haya sido superior al que habría obtenido dar respuesta al sobredimensionamiento de la infraestructura mediante una modificación del proyecto sin resolución del contrato”, asegura el tribunal, que considera que la rescisión del contrato “tuvo un carácter transaccional, para evitar que la UTE promoviera un procedimiento arbitral en el que GHK podría haber sido condenada a pagar 25 millones de euros”, sin que se pueda considerar que “los pagos efectuados a la UTE supongan daño a los fondos públicos de GHK”, ya que los importes “no eran desproporcionados”.

En cuanto a los contratos de cobertura de interés swap que se suscribieron para financiar la incineradora, la sentencia precisa que los pagos realizados “con posterioridad a que perdieran su carácter de contratos de cobertura del riesgo de alza de tipos de interés y pasaran a ser meramente especulativos” tampoco ocasionaron “daño a los fondos públicos de GHK”.

Fallos pendientes Por su parte, tras un primer análisis de este fallo, GHK señaló que “respeta” el pronunciamiento del TCE, pero que ello “no obsta para recordar que este procedimiento se limita a la responsabilidad contable por alcance” de los anteriores gestores, Iñaki Errazkin y Ainhoa Intxaurrandieta, “que la las auditorías de la sociedad cifran en 45 millones de euros”.

“Deuda que Gipuzkoa se ha visto obligada a asumir porque Errazkin, Intxaurrandieta y otros decidieron paralizar las infraestructuras, saltándose la Norma Foral aprobada por las Juntas Generales y rompiendo los contratos suscritos en contra de informes técnicos y jurídicos”, recalcó.

Por esta razón, los servicios jurídicos de GHK estudiarán ahora “todas las opciones para preservar el interés público y minimizar el perjuicio ocasionado”.

En este sentido, indicó que “no debe olvidarse que existe un procedimiento abierto en el que Tribunal Superior de Justicia del País Vasco apreció irregularidades y desviación de poder en la actuación de los anteriores gestores de GHK, de las que podrían derivarse responsabilidades, y que todavía está pendiente el pronunciamiento del Tribunal Supremo”. - Efe