Torra insiste en el órdago a Sánchez para esquivar la crisis del Govern

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Igor Santamaría - Jueves, 11 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Donostia - La quiebra simbólica de la mayoría soberanista en el Parlament merodeó sobre toda respuesta que tuvo que encarar ayer Quim Torra en una sesión de control, la primera desde hace meses, donde trató de pasar de puntillas por la “mala tarde” -como la calificó el republicano Sergi Sabrià- del independentismo como consecuencia de la Mesa de rechazar el voto delegado de los procesados de Junts per Catalunya. El president reivindicó la obligación de trasladar “concreción” y enviar un “mensaje claro y potente para seguir adelante y juntos hasta crear el momento”, estacionado en el juicio a los encarcelados por la causa del 1-O. El jefe del Govern prefirió centrarse en que el crédito de Sánchez “se ha acabado”.

Fue ante la pregunta de Miquel Iceta (PSC), cuando Torra recurrió de nuevo a que “no abandonaremos la bandera del diálogo”, si bien exigió “ver si por parte del Gobierno español hay algo más que retórica”. Entonces señaló directamente los escaños ocupados por los lazos amarillos para ilustrar que “por ahora” los encarcelados y huidos no pueden estar en la Cámara catalana, y que el escenario de “los presos y exiliados están contaminando toda la esfera política”. “Estamos en una situación de excepcionalidad política” donde la bandera del diálogo estará siempre presente -añadió-, discurso que traslada incluso Carles Puigdemont “cuando se mueve por Europa como un demócrata y no como un fugado”. “Pero el crédito del presidente Sánchez se ha acabado y necesitamos una oferta encima de la mesa ya -sobre el referéndum de autodeterminación-. Porque me temo que lo que nos hicimos aquel día en Moncloa fue solo una foto”, lamentó Torra.

Su intento de acercarse a la CUP y los comunes fue baldío en tanto que los anticapitalistas no están por la labor y su estrategia es clara -no como la de JxCat y ERC- y porque la marca morada catalana se ciñe más al ámbito social y no al identitario. El republicano Sabrià le hizo ver al jefe del Govern que el soberanismo “está más débil”. “Somos menos fuertes que ayer y más débiles sin mayoría” tras lo que sucedió en el Parlament, “pero hay que avanzar”, emplazó, reclamando una “unidad de acción” que “no puede esperar más”. Torra admitió que le “duele” lo acontecido pero prometió, con la voluntad de todos, “recuperar el espíritu del 1-O”, que fue “eléctrico” y que “nos movilizó a todos” para “vencer lo imposible”, un talante “de defensa, de desobediencia, de resistencia y de victoria”. El portavoz de ERC le replicó que “los grandes consensos nos han hecho avanzar, requieren tiempo y liderazgos compartidos”.

moncloa descarta el 155 Torra destacó que en este proceso “la implicación de la Zarzuela y la Moncloa ha llegado a un grado de indecencia y de comportamiento mafioso”. Mientras, desde el Ejecutivo de Sánchez, la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, advirtió a PP y Ciudadanos que la aplicación del 155 en Catalunya “no es una solución para todo, de hecho, no es una solución para nada. Es la hora del diálogo”.