La Filmoteca Vasca se expande con una sede en el museo Bellas Artes de Bilbao

La programación estable de Donostia se proyectará también en la capital vizcaina

Maite Redondo - Jueves, 11 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

bilbao - La Filmoteca Vasca fue creada en mayo de 1978 con el fin de recopilar el patrimonio audiovisual vasco. A lo largo de estos 40 años ha contado con diferentes sedes, siempre en la capital donostiarra. Desde septiembre de 2015 se encuentra asentada en el Centro Internacional de Cultura Contemporánea Tabakalera y desde ayer el Museo de Bellas Artes es una sede sede permanente de la programación de la Filmoteca en la capital vizcaina. Esta colaboración se abrirá este sábado con una retrospectiva dedicada a una cineasta audaz, valiente y feminista como es Helena Taberna, quien asistió ayer a la firma del acuerdo entre las instituciones.

El museo ofrecerá todos los sábados por la tarde en octubre, noviembre y diciembre una programación destinada a la transmisión de cultura cinematográfica a través de proyecciones vinculadas tanto al patrimonio vasco como a los clásicos de la historia del cine. La iniciativa da comienzo de forma estable a partir de este mismo sábado, 13 de octubre, en el auditorio del museo, que ofrece 208 localidades y ha sido recientemente renovado para poder contar con los medios tecnológicos más avanzados.

“La Filmoteca es una institución del País y su labor tiene que llegar al conjunto de todos de los ciudadanos. Y una de las razones por las que hemos elegido que sea el Bellas Artes su sede en Bizkaia es que todos los vascos sienten este museo como algo suyo, un museo que en alguna ocasión su director Miguel Zugaza ha definido como la Basque National Gallery (Galería Nacional Vasca). Este acuerdo supone un avance en esa línea”, remarcó el consejero de Cultura, Bingen Zupiria, quien destacó que “la Filmoteca ha tenido un papel importante en el buen momento que está atravesando el cine vasco, que además de aportar sus fondos y sus colecciones, es un actor comprometido con el proyecto Kimuak, que tan importante se ha convertido en el desarrollo del cine vasco”.

programación Taberna señaló que espera que este ciclo que le dedica la Filmoteca Vasca le “dé fuerza para seguir con una carrera” que espera que “sea larga y que pueda seguir contando las historias” que necesita contar para que “podamos tener una memoria de lo ocurrido en nuestro país”. “Yo entiendo el cine como un ejercicio de memoria que nos permite, con el paso del tiempo, conocer lo que pasó en otros momentos de nuestra historia”, dijo la realizadora.

Su primer largometraje, Yoyes (2000), fue una “apuesta valiente”, en la que Taberna recordaba el asesinato de la exdirigente de ETA María Dolores González Catarain Yoyes, a manos de Antonio López Ruiz Kubati. Siguió dando protagonismo a las mujeres en los rostros de inmigradas en Extranjeras (2003) y en su vuelta a la Altsasu de la Guerra Civil con La buena nueva (2008). Nagore (2010) fue también un alegato feminista y en Acantilado (2016) abordó el peligro de las sectas.

Además de este ciclo, se han programado una serie de eventos cinematográficos como la iniciativa La favorita de la Filmoteca Vasca acercará los largometrajes escogidos por José Julián Bakedano y por el colectivo de cineastas vascas (H)EMEN. También se conmemorará el 40 aniversario de la institución con la exhibición de dos cintas de Mercedes Álvarez, y el 20 aniversario del programa Kimuak.