Cuando la funcionalidad no va reñida con el diseño

VETUSART ACOGE LA MUESTRA ? |

Un reportaje de Alex Zubiria. Fotografía Iker Azurmendi - Miércoles, 10 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

A pesar de destacar en sus comienzos con varios premios de arte joven, Gabilondo decidió alejarse de la primera plana al no encontrarse cómodo con las directrices que parecía marcar el arte contemporáneo. “Todo el mundo te cataloga y no creo que eso sea bueno para el arte”, asegura el artista, que fusiona diseño, artesanía y escultura en piezas que no pierden nunca su funcionalidad primaria.

Una invitación de Gregorio Cibrián, galerista de Vetusart, le hizo replantearse su retiro en Madrid y volver a la capital guipuzcoana. En la exposición No es obvio, prima la madera y sus obras buscan, como apunta el título, generar una reflexión en el espectador sobre qué es lo que está viendo o no.

“La raíz de cada pieza sale de cada elemento. Su función puede reducirse hasta el 10% de lo original, pero siempre tiene algo reconocible. Si es una silla es una silla y si es un espejo es un espejo”, cuenta Gabilondo.

Así, en la muestra tienen cabida una silla de la que brotan ramas en espiral, dos estanterías que mutan en nuevas piezas arquitectónicas y un espejo atravesado por un tronco.

“La función principal no tiene por qué acabarse al convertirse en arte;ambas pueden convivir”, añade el artista, quien ha continuado con la tradición familiar del trabajo ligado a la madera: “Estudié ebanistería y luego hice Bellas Artes, por lo que inevitablemente siempre tiendo hacia la madera”.

La obra más llamativa de la muestra se encuentra en el exterior de la galería. El suelo urbano de Alderdi Eder acoge “un espejo sin reflejo” roto por un árbol que lo atraviesa. Una pieza que sirve como resumen de la exposición, ya que “coge varios elementos de ella y los une”.

“No es habitual que el Ayuntamiento deje colocar una obra así en espacio urbano, pero creo que es un valor añadido más para la ciudad. Ojalá sea el primer granito de muchos más”, afirma Cibrián, quien ve en el hecho de que la pieza tenga que montarse y desmontarse su mayor hándicap.

Un artista que busca romper barreras

Para Gabilondo el mundo de arte se encuentra en un estado de “pesimismo”, en el que las nuevas propuestas tienen dificultades para salir. “A decir verdad, no noto diferencias entre la realidad aquí o en Madrid”, apunta.

El zumaiarra cree que la definición que está adoptando el arte no es la correcta: “No veo que haya gente dispuesta a cambiar la situación y a decir que una obra puede ser más que una obra”.

“Unai Gabilondo es un artista que quiere romper las barreras del arte y eso concuerda con la propuesta de Vetusart. Me resulta atractivo encontrarme con obras así, que invitan a reflexionar al espectador”, indica, por su parte, el dueño de la galería.

Precisamente, conseguir ese diálogo es el verdadero objetivo del creador con sus obras. “Busco unir algo con lo estético, ese algo puede ser la comunicación, el misterio u otra cosa. Que haya un discurso”, afirma.

La muestra No es obvio puede visitarse hasta el sábado 20 de octubre de lunes a sábado de 11.00 a 13.30 horas y de 17.00 a 20.00 horas.