Desestiman la demanda contra Barkos por el cobro de dietas

Geroa Bai considera que el Tribunal de Cuentas “corrobora” que el sistema que instauraron Barcina y Maya desprotegía a los ediles

Viernes, 14 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Iruñea - La Sala de Justicia del Tribunal de Cuentas ha desestimado el recurso presentado por la asociación Justitia et Veritas y ha confirmado la sentencia que no aprecia responsabilidad contable en la presidenta del Gobierno de Nafarroa, Uxue Barkos, por el cobro de dietas durante su etapa como edil en el Ayuntamiento de Iruñea.

El Tribunal de Cuentas considera que “no ha quedado acreditado en las actuaciones un comportamiento doloso” de Barkos, es decir, “no se ha probado que haya actuado consciente de que su comportamiento provocaba o podría provocar un perjuicio a los fondos públicos tenidos bajo su cargo, sin adoptar las medidas necesarias para evitarlo, por desear directa o conscientemente la producción de ese resultado dañoso”.

“No concurre el requisito subjetivo para la exigencia de responsabilidad contable y tampoco concurre la necesaria existencia de nexo causal entre la conducta de la apelada y el daño producido en los fondos públicos”, afirma el Tribunal de Cuentas.

No obstante, la sala, discrepando del criterio mantenido por la sentencia de instancia, sí considera que “se ha producido un daño o menoscabo en los caudales públicos municipales del Ayuntamiento de Pamplona”. “Dicho menoscabo es real, evaluable económicamente e individualizado de los caudales públicos, con relación a la partida presupuestaria que contemplaba el gasto municipal de indemnizaciones por causa de asistencias a órganos colegiados y corporativos del Ayuntamiento, menoscabo que ascendería a 55.398,79 euros”, indica.

Sobre la conducta de Barkos, considera que, “para que una acción productora de un daño a los caudales o efectos públicos genere una responsabilidad, es necesario que el agente haya actuado o bien consciente de que su comportamiento provocaba o podía provocar un perjuicio a los fondos públicos tenidos bajo su cargo y manejo, sin adoptar las medidas para evitarlo, o bien al menos que en su actuación no haya desplegado la debida diligencia, culpa o negligencia, entendiendo que ésta obliga a tomar las medidas correspondientes para evitar el resultado dañoso”.

El tribunal concluye que “existió culpa leve inducida por la más que deficiente actuación de los propios servicios de gestión administrativa del Ayuntamiento y más directamente del funcionamiento de los órganos de control interno y, sobre todo, de aquellas personas que ostentaban la responsabilidad de supervisión última de los fondos menoscabados”.

En este sentido, Geroa Bai consideró que se “corrobora que el sistema de dietas que instauró Yolanda Barcina y que mantuvo Enrique Maya desprotegía a los ediles que no tenían concejalías delegadas y cuyas retribuciones se regían por el sistema de dietas”. - Efe/E.P.