Santamaría pasa de la lucha por liderar el PP a la militancia de base

Soraya Sáenz de Santamaria, durante el último congreso del PP.

Comunica a Pablo Casado su renuncia a la primera línea política incluida su acta en el Congreso

“Tomo esta decisión tras reflexionar y convencida de que es lo mejor para el partido y para mí”

Javier Núñez - Martes, 11 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Donostia - Dos meses después de las primarias en las que fue derrotada por Pablo Casado, Soraya Sáenz de Santamaría decidió ayer poner punto final -por lo memos de momento- a su actividad en la primera línea política y pasa de luchar por el liderato del PP a la militancia de base. Con esta decisión, el actual presidente popular se ve libre de toda atadura con el pasado más inmediato del PP, en especial con su antecesor, Mariano Rajoy, toda vez que Sáenz de Santamaría se podría considerar como el último vestigio de lo que significaba el anterior líder popular.

Tras no haber asistido la pasada semana a la reunión del Grupo Popular en el Congreso, Sáenz de Santamaría hizo ayer pública su renuncia, incluido a su escaño en la Cámara Baja, tras una reunión mantenida con Casado en la séptima planta de la sede de Génova.

Posteriormente, la propia exvicepresidenta hizo pública su decisión en un comunicado en el que expresaba su voluntad de abrir un nuevo ciclo, hablaba con “orgullo” de su etapa en el Ejecutivo junto a Rajoy y daba las gracias a los afiliados del partido que la apoyaron de “forma mayoritaria” en las primarias del PP.

Santamaría, que ahora estará sujeta a dos años de incompatibilidad tras dejar la política, señalaba que adoptaba esta decisión después de “una profunda reflexión” y desde “el convencimiento de que es lo mejor” tanto para la nueva dirección del Partido Popular como para su familia y para ella. Aseguraba, además, que sus 18 años de “intensa actividad política” han sido una “experiencia impagable”, en la que ha intentado dar “lo mejor” de sí misma al PP y al servicio de todos los españoles: “He tenido el honor de trabajar con el presidente Mariano Rajoy en una gran tarea política que culminó en un Gobierno que supo sacar a nuestro país de la mayor crisis económica de su historia reciente y cuyo pulso no tembló a la hora de defender la unidad de España y los derechos de todos los españoles”.

Finalmente, expresó su agradecimiento y cariño a los compañeros que le ayudaron a llevar a cabo las distintas responsabilidades que ha tenido y transmitía a Casado su mejores deseos de éxito en esta nueva etapa, destacando que cuenta para ello “con la mejor organización política de España y los más leales militantes, entre los que siempre estaré”.

una Fría respuesta Mucho más escueta fue la respuesta de Pablo Casado. En Twitter, el presidente del PP le agradeció su “entrega al partido y a España” durante casi dos décadas de trabajo y le deseaba “los mayores éxitos”. “Le agradezco mucho a Soraya Sáenz de Santamaría sus casi dos décadas de trabajo y entrega al PP y a España. Y le deseo los mayores éxitos en esta nueva etapa que comienza, en la que podrá seguir contando con todo nuestro apoyo y afecto”, dijo.

La coexistencia entre ambos en el PP se antojaba harto complicada. En el entorno de Sáenz de Santamaría se consideraba que Casado no estaba tratando como se merecía a quien logró el 43% de los votos en el Congreso celebrado en julio. Desde que Casado fue elegido, en el entorno de la exvicepresidenta han sido muy críticos con sus ofertas de integración, y las negociaciones para colocar a sorayos en puestos de responsabilidad fueron muy duras e incluso se llegaron a romper. Y mientras los ganadores aseguraban estar siendo generosos, los perdedores se sentían menospreciados y reclamaban mayor representación. De hecho, en el entorno de la exvicepresidenta se veía con mucho recelo que los acólitos de Dolores de Cospedal, su gran rival, sí hayan encontrado un buen acomodo en el partido a partir del apoyo ofrecido por la ex secretaria general al nuevo líder.

Al final, ni candidata en Madrid como especulaban unos y otros, ni presidenta de una comisión en el Congreso o vocal en el Comité Ejecutivo Nacional como le ofrecía Casado. Lo cierto es que Sáenz de Santamaría no ha encontrado su sitio en este nuevo PP y ayer optó por cortar todas las amarras.

Tras conocerse la decisión, el presidente del PP de la CAV, Alfonso Alonso, que fue uno de los puntales básicos de Santamaría en las primarias, agradecía a la exvicepresidenta su “magnífico trabajo en el Gobierno y en el PP” y destacaba que se trata de una “persona comprometida, honesta y leal”. Alonso publicó un comentario en las redes sociales en el que agradecía su trabajo de los últimos años “defendiendo los derechos y libertades de todos los españoles”. “Ha sido un honor haber trabajado contigo y poder seguir contando con tu amistad”, escribió Alonso, que completó la publicación con una fotografía en la que se le ve caminando por Donostia junto con Sáenz de Santamaría, el líder del PP en Gipuzkoa, Borja Sémper, y otros cargos de la formación.

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