El nieto de la Patro

‘Sin pijama’

POR Iker Usón - Martes, 11 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 11:50h.

Cierro la puerta del coche. Antes de arrancar escucho: “Aita jarri reguetón!! Mi hijo sabe que tiene la partida perdida ante la persistencia inquebrantable de su hermana. Yo también. Es lo que tiene fomentar eso del espíritu crítico y que persigan sus sueños: que luego tu hija con ocho años es del 15-M (y en el fondo me encanta). Y pongo reguetón. Lo admito: a mí también me gusta algo. Todos no somos Xabi Alonso escuchando música. Pero como aita, pues le das una vuelta a la música que les pones. Más los aitas de ahora, que tenemos que ser padres de Concha de Oro. Y con el reguetón me surgen mil dudas porque algunas letras se las traen. Lo digo y no me siento censurador franquista. Así, leo que este verano la canción más escuchada en Spotify ha sido en España Sin pijama. Ya la conocía porque mi hija la había canturreado. Veo el videoclip. Nada nuevo. Lo cual no reduce la gravedad. El porno que miraba en revistas con quince años hoy es un vídeo musical. Pero la letra da para mucho. Solo algunas perlas: “Nos quedamos en la cama sin pijama” (no busques rimas de la Generación del 27, ¿vale?);“me manda foto fotico, enseñando todo todito”;y vamos subiendo, “fumamos marihuana en la cama” y “siempre he sido una dama pero soy una perra en la cama”. Toma eso. Aunque lo censure en mi coche, mis hijos seguirán sumergidos bajo el tsunami de la contradicción: educación en valores en el cole;relaciones de respeto e igualitarias en casa (creo que muchos tíos estamos en ello) pero en la calle y, más en Internet, justo lo contrario. Tirando de las rimas facilonas que se gasta este estilo de música, negar el reguetón no es la solución. Tenemos que saber qué ven y qué escuchan y, sobre todo, dialogar con ellos sobre qué es lo que no nos gusta y por qué. Y cómo no, “cuando no se puede hacer, siempre se puede dar ejemplo”.