Cartas a la Dirección

Y volverá a ocurrir

Manu Aramburu - Martes, 11 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 10:26h.

Alguien dijo que el que no recuerda los errores cometidos está condenado a repetirlos. Viene a cuento lo antedicho tras lo ocurrido en la primera jornada de la bandera de La Concha con el choque de palas entre las embarcaciones de Zierbena y Urdaibai.

No puede ser que una regata a la que pomposamente denominamos como la Olimpiada del Remo, se rija por unas normas cuando menos antidiluvianas.

El problema ha sido siempre el mismo: la existencia de un juez de mar que jamás cumple con su responsabilidad, y no pasa de ser una figura absolutamente simbólica e inerte. Al final el problema surgido por su inactividad se endosa a un jurado que, a veces, tras horas de deliberaciones, dicta sentencia, consecuencia de lo cual la gresca ya está montada.

Ahora bien, se podrá aseverar lo que se quiera pero un dato es irrefutable: tanto en 2013 como en el presente 2018, Urdaibai invadió la calle de Hondarribia, por cierto en varias ocasiones, y ahora ha vuelto a cometer la misma infracción con Zierbena. Y el reglamento no admite dudas al respecto: la tripulación que la cometa pasa a ocupar el último lugar de la regata y además se le penaliza con quince segundos.

Acabo: quizás Urbaibai debería hacer un ejercicio de autocrítica porque ya son reincidentes en el tema y no se puede estar toda la vida echando la culpa al empedrado. En román paladino, buscar siempre a alguien para responsabilizarle de los errores propios.

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