El nerviosismo se apodera de los ‘tories’ a 200 días para el ‘brexit’

Una simpatizante de un movimiento contra el ‘brexit’ protesta ayer junto al Palacio de Westminster, en Londres.

La grieta entre los conservadores se hace más profunda y podría partir en dos a la formación

Viviana García - Martes, 11 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Londres - Los conservadores británicos están sumidos en profundos desacuerdos acerca del rumbo de las negociaciones sobre el brexit, la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), cuando faltan hoy 200 días para que entre en vigor esa decisión. Los tories (conservadores) están ya en guerra abierta entre los brexeeters (a favor del brexit) y los remainers (proeuropeos) en medio de las tensas negociaciones con Bruselas sobre los términos de la retirada británica, que se concretará el 29 de marzo de 2019. Las fricciones se han incrementado en los últimos días, entre conjeturas sobre la posibilidad de que la primera ministra, Theresa May, afronte un desafío a su liderazgo por parte de otros diputados de su formación, como el exministro de Asuntos Exteriores Boris Johnson.

Johnson, antiguo alcalde de Londres, ha manifestado su rechazo al llamado plan de Chequers, que May consensuó con sus ministros el pasado julio y por el que Londres apoyaría la creación de un área de libre comercio para bienes tras el brexit, lo que evitaría los controles de aduanas y mantendría abierta la frontera con Irlanda.

Para Johnson y otros euroescépticos, ese proyecto es inaceptable porque estiman que el Reino Unido seguirá ligado al bloque europeo y eso hará más difícil negociar acuerdos comerciales con países de fuera del bloque de los 27. Una portavoz de la residencia oficial de Downing Street dijo ayer que no hay alternativa al programa presentado por el Ejecutivo. “Chequers es el único plan sobre la mesa que cumplirá con la voluntad del pueblo británico al tiempo que se evita una frontera dura en Irlanda del Norte. La primera ministra trabaja duro para conseguir un acuerdo y espera que todos los diputados lo puedan apoyar”, añadió el portavoz.

Desde las páginas del Mail on Sunday, Johnson acusó ayer a la primera ministra de poner un “chaleco suicida” a la constitución británica en la negociación con la UE y de entregar el “detonador” de ese imaginario explosivo al negociador comunitario, Michel Barnier. El descontento se profundizaba ayer después de que el exsecretario de Estado del brexit, Steve Baker, advirtiese de que hasta 80 diputados tories quieren votar en contra de Chequers. El liderazgo de May puede ser desafiado si el 15% de los diputados conservadores -48- envían sendas cartas con esa intención al llamado Comité 1922, el influyente grupo que conforman los tories en la Cámara de los Comunes (316).

Según Baker, quien dimitió en julio como secretario de Estado del brexit, el nivel de oposición al proyecto de Chequers implica que la primera ministra afronta un “gran problema” entre sus parlamentarios.

El Partido Conservador -en el poder desde 2010- sufrirá una “división catastrófica” si May se empeña en seguir adelante con el plan, negociado entre ella y sus ministros en una reunión especial celebrada en julio en su residencia campestre de Chequers, en el condado de Buckinghamshire, a las afueras de Londres.

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