Un ejército de 200 personas

remodelación la actividad es frenética en anoeta para que el estadio esté listo de cara al sábado

Mikel Recalde - Martes, 11 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - La actividad es frenética en Anoeta para que todo llegue dentro del práctico orden y pueda albergar con las menores incomodidades posibles a los 28.000 espectadores que asistirán al encuentro ante el Barcelona. Un ejército de más de 200 personas se esfuerza a contrarreloj con el único objetivo de que lo que está previsto que se acabe antes del sábado esté listo. Ayer, pese al infatigable esfuerzo de todos, la sensación evidente era que el estadio parece estar verde para acoger a tanta cantidad de gente con unas mínimas condiciones de seguridad exigibles. Eso sí, en el club están plenamente convencidos de que no van a tener demasiados problemas para lograrlo. Es más, los técnicos de La Liga que visitaron las instalaciones el pasado jueves salieron encantados e incluso les felicitaron por el acelerón que habían pegado en las últimas semanas.

En estos últimos días en principio, y salvo que acuda algún gremio especializado para realizar alguna obra en concreto, son más de 200 las personas que están trabajando en la remodelación de Anoeta. Lo máximo que había llegado a haber algún día concreto antes rondaba los 220. Muchos de ellos excediendo los tiempos concertados en los relevos. De los citados, 180 son personal de obra, sin contar gente de limpieza que estos días ha contratado la Real y cuya labor será clave de aquí hasta el sábado para que el campo presente un estado saludable. Lo cierto es que, tras la colocación de los tepes de hierba que se pusieron la semana pasada, ya no se está trabajando en Anoeta por la noche, después de meses con las luces encendidas y con bastante actividad.

Una de las mejores noticias es que el terreno de juego presenta un aspecto magnífico. Las fuertes trombas de agua que cayeron han beneficiado para que se asentara y no va a haber ningún inconveniente para que no sea ni el más mínimo impedimento para la práctica del fútbol. Desde luego que los célebres visitantes del primer día no lo podrán poner de excusa ocurra lo que ocurra en el encuentro.

Las porterías ya están colocadas, así como también se han pintado ya las líneas del terreno de juego. Casi de la noche a la mañana, Anoeta ha pasado en su interior de estar levantado, repleto de grúas y camiones a convertirse en un campo de fútbol. Faltan muchos detalles, como colocar los asientos en el famoso córner en el que fallaron unos cálculos y se tuvo que retrasar hasta hace unos días su instalación. Ahora mismo, la prioridad son los accesos, en los que salta a la vista que queda mucho por hacer. Y también las tripas del estadio, como los vestuarios y el camino al terreno de juego. Los banquillos ya están cogiendo forma, como el resto de la remodelación, pero no se puede olvidar que será un Anoeta de circunstancias y en obras, con incomodidades varias, el que acoja el gran estreno sin las pistas de atletismo.

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