Jon Lorenzo Entrenador

“Cuando entrenas a los Bomberos tienes que adaptarte al trabajo que han tenido”

Jon Lorenzo entrena a los Bomberos de Donostia, tarea “complicada” ya que depende mucho del esfuerzo que han realizado en su jornada laboral. Además es monitor

Arantxa Lopetegi Gorka Estrada - Domingo, 9 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - Jon Lorenzo lo tiene claro: no hay edades para practicar deporte. Pero, eso sí, siempre aconseja no sufrir con ello, disfrutarlo. “El cuerpo manda y hay que hacerle caso, si ordena parar o ir más despacio hay que hacerlo”, explica este joven que lleva ya un año entrenando a los bomberos de Donostia y que a diario trabaja en el polideportivo de Zuhaizti.

¿Cómo se entrena al cuerpo de Bomberos?

-Es un poco complicado por varios motivos. Hay que valorar distintos factores porque cada persona es diferente y, por ejemplo, hay que considerar qué deporte practica cada cual fuera de horas de trabajo. No es sencillo enfocar el entrenamiento como algo global, que valga para todos, y muchas veces tengo que amoldarme al trabajo que han tenido durante el día y a la brigada, porque dependiendo de cuál es sabes que puedes hacer un poco más o un poco menos.

¿En qué consiste ese entrenamiento a grandes líneas?

-Básicamente consiste en hacer un trabajo de mantenimiento o tonificación, más de fuerza, que muchos no hacen fuera del parque de bomberos. Fundamentalmente se enfoca a las máquinas para que estén muscularmente fuertes pero sin pasarse, porque no se puede hacer un entrenamiento excesivamente potente ya que en cualquier momento les pueden avisar y tienen que salir a atender cualquier emergencia.

La flexibilidad será la clave.

-Sí. Hay días en los que empiezas el entrenamiento, o ni tan siquiera lo has comenzado, y se tienen que marchar. Si toca una salida que requiere muchos bomberos, no hay entrenamiento. Puede pasar también que han tenido una noche ajetreada y que no vengan. En fin, que hay que ir adaptándose al momento.

¿Cuánto entrenan?

-Yo voy todos los días y con los bomberos nos organizamos según turnos y guardias. Cuando hacen seis guardias tienen tres semanas de reposo. A la vuelta hay gente que no ha hecho nada de gimnasio, aunque casi todos hacen algo de deporte porque son gente activa. Pese a todo, sabes que cuando vuelven hay que hacer toma de contacto e ir progresando

¿Son disciplinados con los entrenamientos?

-Hay de todo: los fijos, los que vienen de vez en cuando y los que apenas aparecen, aunque muchos de estos se planifican sus entrenamientos a su manera.

¿Plantea ejercicios específicos?

-No diría tanto. Trabajamos mucho con los abdominales y la zona lumbar para paliar y evitar problemas de espalda, ya que les toca acarrear peso. Pero últimamente todo el mundo en general está trabajando más este tema, porque pasamos muchas horas sentados y en malas posturas, lo que a larga provoca lesiones.

Estás a diario en un polideportivo ¿quién practica más deporte, los mayores o los jóvenes?

-Va por horas. A la mañana viene poca gente joven y más jubilados, que hacen sobre todo trabajo aeróbico o cardiovascular. A la tarde la parte de máquinas de fuerza y mancuernas tiene más demanda, porque están los jóvenes, que buscan más lo estético que el tema salud. A la mañana lo contrario, buscan estar mejor de salud.

¿Somos más deportistas que hace unos años?

-Yo observo que la gente mayor se cuida más, que vienen mucho, pero también es porque cada vez se vive más y se busca estar mejor. A la gente joven le cuesta más, no tienen tanta cultura el sacrificio y el esfuerzo, pese a que el trabajo de gimnasio que hacen no es excesivo. Son esfuerzos cortos, concentrados y con descansos.

¿Y más chicos o chicas ?

-Entre los jóvenes, más chicos;entre las personas mayores, más mujeres, eso si hablamos del gimnasio. En las actividades dirigidas o cursillos, siempre más mujeres.

¿En invierno o en verano ?

-En invierno. Aquí con la playa al lado la gente prefiere aprovechar el verano de otra forma.

Cuando te decides a dar el paso y empezar en el gimnasio, ¿es mejor hacerlo asesorado?

-Al principio siempre es mejor que el monitor te guíe, hay que empezar con poca intensidad ya que de lo contrario vas a acabar teniendo el cuerpo dolorido durante una semana y puede que no vuelvas. Hay que ir de menos a más y empezar con un periodo de acondicionamiento general.

Si no se empieza con calma llegan las agujetas.

-Cuando entrenas provocas micro-roturas a nivel muscular. Si te pasas, esas roturas son mayores y el cuerpo se resiste. Por este motivo los primeros estímulos no tienen que ser grandes, para que esas pequeñas roturas con el descanso y la alimentación se vayan recuperando.

¿Se puede practicar deporte a cualquier edad?

-Sí. Si nos centramos en el trabajo de gimnasio tener tono muscular ayuda a que las articulaciones estén más protegidas y a que tengamos mejor higiene corporal. Lo ideal sería que todo el mundo hiciera un poco de trabajo muscular.

¿Cada cual según sus condiciones?

-Vivimos en una sociedad con prisa y hay que amoldarse al tiempo del que se dispone. Se puede venir al gimnasio todos los días o se puede combinar con otros deportes. Hay mil opciones. Pero, por poner un ideal, diría que está bien venir tres veces a la semana una hora u hora y cuarto realizando algo de trabajo de tonificación, algo de aeróbico y finalizando con abdominales. Siempre hay un ejercicio que se pueda hacer.

¿Qué pasa con la operación bikini?

- Es verdad que la gente cara al verano empieza con la operación bikini, aunque lo ideal sea mantener buenos hábitos todo el año, tanto a nivel de ejercicio como de alimentación. No es bueno par el cuerpo dar esos saltos.

¿Le ha tocado hacer muchos programas de entrenamiento a medida?

- Hubo un tiempo en que sí. Incluso me entrenaba a mí mismo, porque andaba corriendo bastante fuerte. También entrené a otra gente. Pero cada uno somos un mundo y hay que valorar las necesidades de cada cual. Un entrenamiento tiene que ser maleable y así lo recomiendo, que también se valoren las sensaciones porque el cuerpo es sabio y te avisa. Hay que hacer caso a esas señales, ya que de lo contrario tiramos piedras contra nuestro tejado. El día en que estés cansado, deja el entrenamiento fuerte para otro momento. No somos deportistas de elite.

En fin que el rato del gimnasio debe de ser un rato para el disfrute.

- Si venimos con prisas, no hay nada de placer, ni tan siquiera en la ducha que te pegas después. Hay que buscar que sea algo placentero aunque suponga un esfuerzo. Si se entrena sobre tus posibilidades, sin gusto o como una obligación, acabarás por dejarlo, porque no te aportará más que frustraciones.