La ‘cara B’ de los cambios: un filial también rejuvenecido

HA SUMADO TRES PUNTOS DE SEIS EN EL ARRANQUE Y HOY VISITA AL BARAKALDO

Domingo, 9 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 17:05h.

Donostia - Es el sino de los equipos filiales, en mayor medida aún si pertenecen a clubes cuya filosofía implica promocionar a sus canteranos. El Sanse que brilló durante la pasada primavera y que tan buena impresión causó en su eliminatoria de play-off contra el Fuenlabrada ha experimentado cambios respecto al que, de nuevo a las órdenes de Imanol Alguacil, ha iniciado la presente temporada. Ya no figuran en su plantel los elementos más veteranos que lucharon por el ascenso, tras las salidas de Eneko Capilla (cedido en la Cultural Leonesa), Kako Sanz (Numancia) y Joseba Muguruza (Castellón). Y además han subido al primer equipo Gorosabel, Martín Merquelanz y Luca Sangalli.

El técnico oriotarra ha subrayado este verano que el objetivo del Sanse consiste "en preparar a los jugadores por si se les reclama desde arriba". Y mientras, el filial compite, claro. Un equipo rejuvenecido, sobre todo en las demarcaciones más ofensivas, no le ha perdido ni mucho menos la cara a la Segunda B en las dos primeras jornadas. Perdió en el estreno, en el campo del Racing de Santander (1-0). Y la semana pasada se impuso en Zubieta a la Cultural de Durango (3-0). Resultó significativa la identidad de los goleadores. Anotaron Marcos Celorrio (Logroño, 1997), llamado a ser el delantero centro titular;Naïs Djouahra (1999), mediapunta francés de origen argelino fichado este verano del Saint-Étienne;y Ander Gorostidi (Tolosa, 1996), quien va a tener que asumir mucho peso en la medular. - M.R.

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