“Para sentirnos mejor, debemos escuchar a nuestro cuerpo;conectar con lo que somos”

Agurne Bikandi (de espaldas, a la izquierda) junto a Lorena Pérez, en una de las salas de Ari Psikoterapia que utilizan para terapia. fotografías: IKER AZURMENDI

Ari Psikoterapia Zentroa ofrece respuestas a los problemas individuales, grupales y de pareja, gracias a la suma del conocimiento de las cuatro socias que gestionan el centro

Los cursos de yoga son una puerta para acceder al interior y descubrir quiénes somos “La depresión o el estrés son los males que más se repiten en nuestra sociedad”

Josu González - Domingo, 9 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Ari Psikoterapia Zentroa es un espacio dedicado a las personas, un lugar que trabaja con los problemas y el malestar de los individuos, para mediante las diferentes terapias que ofertan (individuales, grupales y de pareja), poder resolver estos conflictos.

El barco que tiene como objetivo el bienestar de las personas lo tripulan cuatro socias: Naiara García, María Hernández, Agurne Bikandi y Lorena Pérez. Un grupo de profesionales de la Psicología y terapeutas que trabajan en común porque comparten una misma visión sobre la salud y el bienestar. La suma del conocimiento de cada una hace que el proyecto sea mejor, con una visión más amplia y plural. Además, las consultas se ofrecen en castellano y en euskera.

El proyecto lleva dos años en marcha, en mayo de 2018 ampliaron su propuesta con un centro en el barrio de Egia. “Antes estábamos en Gros, pero era un despacho pequeño y con esta nueva sede hemos querido aumentar la propuesta”, afirma Agurne Bikandi.

Las terapias individuales, grupales y de pareja son diferentes. En terapia individual, la consulta se realiza con la presencia del terapeuta y los males que se tratan son “los que surgen al momento y los que trae el individuo a la consulta”, apunta Bikandi.

Las terapias de pareja intentan resolver un conflicto, generalmente se debe a una falta de entendimiento y a la incapacidad de llegar a un acuerdo por ambas partes.

Por último, la terapia grupal es similar a la individual, pero lo que cambia es que “al escuchar a más gente puedes compartir y aprender mucho de los demás”, añade. Un paciente se puede poner en la situación del otro y saber que hay alguien más al que le está pasando lo mismo, “aunque cada persona lo vive de manera diferente”, asevera. “Estas terapias nos ayudan a ver en qué situación nos encontramos y reflexionar sobre ello”, subraya Bikandi.

Mucho más que terapia

Todos los martes y jueves a partir del mes de octubre van a comenzar a impartir un curso de yoga con la profesora Nekane Santamaría. Además de éste, ofrecen otros tres talleres: Mi vida conmigo, que trata sobre cómo a veces nos damos cuenta de que nuestra vida transcurre sin nosotros. La crianza terapéutica, por su parte, es un grupo de apoyo y acompañamiento sobre crianza, para madres y padres. Y, por último, Círculo de Mujeres, es un espacio facilitado por María Hernández que pretende convertirse en “un encuentro entre mujeres con el fin de compartir experiencias y dificultades en las relaciones interpersonales, tejer redes de apoyo entre nosotras y en el que se invita a expresarse libremente”.

Además, durante un sábado, todavía sin definir del mes de octubre, “ofreceremos una formación sobre las primeras nociones de un psicoterapeuta”, dirigido a aquellas personas que tras haber terminado los estudios de psicología o que se encuentran terminando la carrera puedan resolver dudas sobre la profesión. Más información sobre todos los horarios en la web aripsikoterapia.com.

Entorno a los males que nos aquejan a los vascos, Bikandi afirma que, “no hay ningún perfil fijo”. “Lo que sí puedo decir es que debido al modelo de sociedad en el que vivimos;la depresión, la ansiedad, la baja autoestima o el estrés son los males más repetidos. Los duelos también son una constate en nuestras consultas”, añade. Pero, ¿Cómo podemos gestionar de mejor manera los malos sentimientos? Para Bikandi no hay un secreto: “El mayor reto es escuchar a nuestro cuerpo qué es lo que necesita, darse cuenta de cómo nos sentimos emocionalmente, observar todo lo que pasa por la mente, ir conectando con lo que verdaderamente somos, dejando a un lado nuestro personaje, para después hacer una integración de las cuatro partes: corporal, emocional, mental y espiritual”. De este modo, conseguiremos sentirnos mejor, ser más conscientes de aquello que nos rodea y conocernos más.n

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