Estrasburgo critica las devoluciones en caliente del gobierno en Ceuta y Melilla

Momento del rescate de una patera este verano.

El Consejo Europeo censura las condiciones de los centros de acogida
El secretario general denuncia las condiciones de hacinamiento de los menores no acompañados

Viernes, 7 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - El Consejo de Europa vuelve a llamar la atención de España ante sus prácticas en la acogida de migrantes, esta vez censurando las devoluciones en caliente de aquellos que tratan de acceder a Ceuta y Melilla saltando la valla que separa el territorio africano del europeo. A partir de un informe publicado ayer, el secretario general del Consejo sobre migraciones y refugiados -que visitó las ciudades autónomas el pasado mes de marzo- pide al Gobierno español que ponga fin a estas prácticas y reitera la petición que el organismo lleva haciendo años: crear un protocolo de actuación para los agentes fronterizos en Ceuta y Melilla para saber cómo actuar en las expulsiones de migrantes.

El documento del organismo europeo señala que los migrantes que intentan entrar en las ciudades autónomas saltando las vallas fronterizas y son interceptados, son devueltos a Marruecos de forma aleatoria y “sin ser identificados, atender sus necesidades o darles la posibilidad de solicitar asilo”. En este sentido, señala que las devoluciones sumarias, conocidas también como devoluciones en caliente, continúan ocurriendo pese a los “pasos positivos” dados para establecer oficinas de asilo en Ceuta y Melilla.

El Consejo Europeo pide una reflexión sobre la eficacia de la detención como herramienta de gestión de la migración irregular. “El retorno de migrantes en situación irregular es un desafío no sólo de España, sino también del conjunto de la UE, dado que aquellos que no son susceptibles de recibir protección internacional y no pueden ser devueltos a sus países de origen tienen la posibilidad de circular libremente en los estados e la UE”, añade.

centros saturados En dicho informe, el representante especial en materia de migración y refugiados criticó la situación de los centros de acogida de migrantes de Ceuta y Melilla. “Es necesario que las autoridades españolas garanticen que los Centros para la Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) en Ceuta y Melilla tengan los mismos estándares en cuanto a condiciones de vida, educación, asistencia sanitaria, idiomas y cursos de formación que tienen los solicitantes de asilo en la España peninsular”, instó Boček. El secretario también condenó la dificultad de los subsaharianos para acceder al Estado de forma legal. El embajador escribe el informe de primera mano al quedarse francamente sorprendido de las instalaciones tras visitar dos Centros de Acogida de Refugiados (CAR) dependientes del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad social en Valencia y Madrid. Boek elogia las condiciones de acogida en territorio peninsular para refugiados y solicitantes de asilo, y lo compara con la misma situación en la recepción en Melilla y Ceuta, incluidas las de los niños no acompañados: “Las instalaciones están superpobladas”, denuncia el informe.

Boek insite en la mezcla que se realiza en los CETI de Ceuta y Melilla, que acogen tanto a solicitantes de asilo, que huyen de guerras o sufren persecución en sus países, como a inmigrantes en situación irregular, que esperan hasta un año para ser trasladados a la península. Junto a ellos también se acomodaban en habitaciones pequeñas madres con niños de diferentes familias, según detalla en su informe. El embajador apunta que los centros estaban en su nivel máximo de ocupación y que “los estándares de acomodación eran inadecuados” y por debajo de los centros de la península.

Boček relata la situación de centros ocupados “en condiciones de hacinamiento” con niños durmiendo en colchones en el suelo. Tras conocer la situación de los menores que viven en la calle en las dos ciudades autónomas, “expuestos al abuso sexual, violencia y tráfico de seres humanos”, el secretario insiste: “Se deben tomar medidas para incluirlos en el sistema de protección infantil del país”. Así, en dicho documento entra en juego también la situación de los menores que llegan sin acompañante a territorio europeo -para quienes el Ejecutivo destinará 40 millones de euros a las comunidades que les acojan-. El secretario general del Consejo de Europa insta al Estado a tomar “medidas inmediatas para garantizar un alojamiento en condiciones adecuadas” a estos menores en Ceuta y Melilla. “Docenas de niños no acompañados en Melilla y Ceuta se han caído del sistema de protección, viven en las calles e intentan subir a bordo de los transbordadores que se dirigen a tierra firme”, advierte también el informe.

falta de libertad Boek cuestiona también las restricciones de las autoridades españolas que no permiten moverse con libertad a los solicitantes de asilo. “Son cuestionables”, explica el secretario general haciendo referencia al Convenio Europeo de Derechos Humanos que garantiza la libre circulación.

El Consejo de Europa recuerda que España ha sido un destino clave y un país de tránsito de migrantes en los últimos tres años, de modo que las solicitudes de asilo y llegadas a España ya aumentaron considerablemente en 2017. Igualmente, recuerda que este mismo verano España se ha convertido en el principal punto de entrada a Europa para los migrantes y refugiados que usan la ruta del Mediterráneo. - N.G.

fronteras en europa

El informe del Consejo denuncia la falta de libertad de solicitantes de asilo en territorio europeo, en un continente lleno de vallas fronterizas financiadas con dinero de la UE.Ceuta y Melilla. España construyó una triple valla, de doce kilómetros en Melilla y ocho en Ceuta, para frenar a los migrantes que llegan desde Marruecos, además de la valla del país vecino.

Calais (Francia). Ante el paso de migrantes desde Francia a Inglaterra desde Calais, se construyeron nuevas vallas con alambre de espino y docenas de cámaras de seguridad adicionales en el extremo francés del Eurotúnel.

Grecia y Turquía. En 2013 se levantó la valla fronteriza en la provincia turca de Erdine -12,5 kilómetros- con tres millones de euros de fondos europeos.

Bulgaria-Turquía. El Gobierno búlgaro con ayuda económica comunitaria levantó 30 kilómetros de alambre y concertinas en Lesovo y Kraynovo.

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