El Gobierno Vasco alerta de que no respetar los límites de velocidad “destroza vidas”

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La consejera de Seguridad advierte de que “más allá del debate sobre los límites de velocidad hay que estar atentos a las señales”
La DGT estudia una rebaja de 100 a 80 km/h en carreteras secundarias

Viernes, 7 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - La consejera vasca de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, aseguró ayer que, “más allá del debate sobre los límites de velocidad” que se está produciendo, “hay que estar atentos a las señales” y respetar las limitaciones, porque “hay un nivel de incumplimiento todavía importante que muchas veces termina destrozando vidas y familias”. En una entrevista concedida a Onda Vasca, la consejera se pronunció de este modo después de que la Dirección General de Tráfico (DGT) haya planteado la posibilidad de reducir la velocidad en determinadas vías.

Un total de 259 personas han fallecido en las carreteras estatales durante julio y agosto de 2018, 34 más que en el mismo periodo de 2017, lo que supone un incremento del 15%. En las carreteras vascas fallecieron un total de ocho personas, tres más que en el mismo periodo del año anterior.

A la luz de estos datos, el Gobierno baraja aumentar el número de radares y reducir la velocidad en las vías secundarias, donde se han producido el 77% de los accidentes, con el fin de homologar al Estado con otros países europeos como Francia, que recientemente ha reducido la velocidad a 80 km/h.

En concreto, la DGT estudia bajar el límite de velocidad máxima en las carreteras secundarias de 100 km/h a 80 km/h. “Hemos abierto el debate para reducir el límite en las carreteras secundarias”, indica la DGT, teniendo en cuenta que el 77% de los fallecidos entre julio y agosto se registraron en carreteras convencionales y, como norma general, por exceso de velocidad. Preguntada al respecto, la exdirectora general de Tráfico, María Seguí, ha señalado estos días que durante su mandato no se rebajó la velocidad máxima de 100 a 90 km/h en las vías convencionales por “miedo” a que hubiera “una protesta”. “No se hizo por miedo a que una política de seguimiento asociada a un despliegue masivo de radares en localizaciones irracionales, y bombardeando a los ciudadanos, suscitara una protesta”, reveló.

responsabilidad Beltrán de Heredia señaló que existe “una preocupación por la velocidad y, sobre todo, por la accidentabilidad”. Por ello, subrayó que “es necesario seguir insistiendo” en la necesidad de “ser responsables cuando conducimos” y, por tanto, “atender a las señales y las limitaciones de velocidad”. La consejera advirtió de que no se puede pensar que “por un poquito más no pasa nada” porque “puede acabar en una tragedia”. “Hay un nivel de incumplimiento todavía importante que muchas veces termina destrozando vidas y familias”, lamentó.

Asimismo, subrayó que “más allá del debate sobre los límites máximos de velocidad, hay que estar atentos a las señales”. “En cada tramo de la carretera, tras estudios profundos, se establece un límite de velocidad acorde con ese tramo”, remarcó.

En esta línea, defendió que los radares de control de velocidad se instalan en los puntos donde “es necesario por la siniestralidad” que se produce y “el temor no tiene que ser a que se instalen más radares”. “Ojalá hubiera un radar que no detectara ni una sola infracción, pero desafortunadamente hay conductores que hacen caso omiso a los límites de velocidad y esa falta de responsabilidad acaba en una tragedia”, apuntó. -E. P

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