REMO |

Una Bandera, tres perspectivas

Las embarcaciones guipuzcoanas de la tanda de honor, san juan, orio y arraun lagunak, miran a la segunda jornada de La bandera de la Concha desde distintas ópticas

Jon Ander de la Hoz Ruben Plaza - Viernes, 7 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

zarautz - San Juan, Orio y Arraun Lagunak volverán a compartir una serie, tal y como lo han hecho durante todo el verano. Junto a Riveira, las tres traineras guipuzcoanas serán las encargadas de bogar en la tanda de honor de la 11º Bandera de la Concha femenina. Las tres encaran la regata final desde diferentes perspectivas;las pasaitarras son quienes parten con ventaja tras su victoria en la primera jornada y Orio se presenta como alternativa junto a las gallegas. Arraun Lagunak, por su parte, es la cuarta trainera en liza a trece segundos de las rosas.

Onintza Olaizola (San Juan), Nadeth Agirre (Orio) y Jone Urbieta (Arraun Lagunak) son tres de las remeras que estarán en la línea de salida. Ninguna de ellas se estrena en la bahía donostiarra. Sin embargo, admiten que los nervios acechan según se acerque la final de la olimpiada del remo. San Juan llega con el viento de popa a la cita final. “Los seis segundos nos facilitan el trabajo de la semana, pero los nervios están ahí y queremos que llegue el día cuanto antes”, sentencia Olaizola. La batelera cree que si bien la ventaja les da “cierto respiro”, los siete segundos pueden ser tanto mucho como nada: “Tenemos que ir a hacer nuestro trabajo. No con miedo, pero sí con respeto por lo que pueda pasar”.

Agirre también cuenta las horas para que llegue la gran cita. La patrona oriotarra se muestra con “ganas” para la jornada final. Admite que el pasado domingo no esperaban quedar a siete segundos de las ganadoras, pero opta por hacer borrón y cuenta nueva: “Saldremos a hacer nuestro trabajo desde cero;si se puede, ganando la tanda. Después ya veremos lo que pasa, aunque siete son muchos segundos”.

Urbieta, por su parte, es consciente de que su bote apenas tiene opciones para ondear la bandera. Por ello, apuesta por repetir el trabajo del primer domingo: “Rompimos un remo y perdimos varios segundos, pero en general las sensaciones que tuvimos fueron buenas. Intentaremos hacer lo mismo, y a ver si conseguimos ganar a alguien en la tanda”.

Olaizola sabe que todo el trabajo físico está hecho, por lo que en los días previos busca mantenerse como hasta ahora. Agirre es de la misma opinión que su excompañera de equipo, pues ambas compartieron embarcación en Orio: “Ahora ya no se pueden hacer milagros. Estamos haciendo entrenamientos cortos de cara al domingo”.

Hasta la fecha, ninguna de las traineras ha entrenado en Donostia salvo las locales: “Tampoco hay mucho movimiento”, afirma Urbieta. Salvo Tolosaldea y Donostiarra, ninguna trainera femenina ha practicado en el escenario donostiarra. Es probable que San Juan vaya mañana, tal y como lo hiciese el pasado sábado.

La aparición de la cuarta trainera de su tanda, Riveira, ha sido en cierta medida una sorpresa. “No pensaba que iban a andar tan bien”, admite Agirre, pero dice que después de ver a la tripulación que poseen se dio cuenta de su potencial: “Es un bloque que llevan muchos años en bateles y trainerillas. Completan con gente que les llega de otros sitios, y reman muy bien”. Olaizola tampoco situaba a Riveira en esa posición, y afirma que el hecho de venir desde Galicia sin referencias de sus rivales es un hecho “muy meritorio”. Las gallegas han sido absolutas dominadoras de su liga, y Urbieta cree que eso les resta referencias: “No han tenido rivales directos, porque sacaban mucha distancia a A Pobra-Cabo”.

Creciendo a pasos Las tres embarcaciones terminarán su temporada con la 11º edición de la Bandera de la Concha femenina. Olaizola, Agirre y Urbieta han vivido en sus propias carnes la evolución del trofeo más cotizado. En opinión de la patrona oriotarra, el mayor salto ha sido pasar de cuatro a ocho embarcaciones: “Al principio era a una jornada, con la clasificatoria en la víspera. Después a dos jornadas, ahora son ocho traineras, se han igualado los premios… Poco a poco se están dando pasos”.

Paralelamente, el número de botes también ha ido creciendo. Según Agirre, “en un principio yo misma tenía dudas sobre si debía haber ocho plazas;estaba a favor, pero no sabía qué nivel habría. Me llevé una grata sorpresa”. Olaizola comparte esa opinión, y añade que es bueno que cada día “haya más traineras que sean más competitivas”. Las tres embarcaciones han dado muestra de ello, y soltarán la estacha con la ambición de ofrecer un gran espectáculo a los aficionados. Otro más en lo que va de temporada.