Mesa de Redacción

Periferias

Por Carolina Alonso - Martes, 4 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

El arquitecto Renzo Piano, que se acaba de ofrecer a reconstruir el viaducto caído de Génova, ha dicho que la vida real está en las periferias, de las que se suele hablar con connotaciones negativas y, sin embargo, son los lugares en los que palpita la vida. El autor del centro cultural Pompidou, en pleno cogollo de París, critica la deriva de los centros históricos rehabilitados y recuerda que la mayoría de la gente de las grandes ciudades, y también de las pequeñas, vive en los extrarradios. Aunque a muchos donostiarras les resulte extraño, no es tan raro encontrar a una señora vestida con bata de casa, sentada tomando el aire en un banco, por ejemplo, de Bidebieta. La imagen poco sofisticada de la buena mujer es, sin embargo, metáfora de que ella, en su calle, se encuentra como en casa. No se avergüenza de que alguien la vea tan poco acicalada. Todos los vecinos se conocen en los barrios, como sucede en los pueblos. Y los que no se conocen no importan demasiado. En las periferias, los habitantes viven de alquiler o están comprando sus pisos con mucho esfuerzo y los inmigrantes arrancan sus nuevas vidas con modestia. La vida hierve más que en los bonitos y cuidados centros, donde lo histórico, cuando se mantiene, muchas veces está muerto, como pasa con el Bellas Artes de Donostia.

Secciones