Los coches con motor diésel pierden la batalla contra los de gasolina y eléctricos

Las rebajas de precios para dar salida a los ‘stocks’ de coches han disparado las ventas en verano en Euskadi. (Foto: Iker Azurmendi)

Las ventas han caído un 20% en la CAV este año, mientras que las de motorización a gasolina han crecido un 43%

Xabier Aja - Domingo, 2 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - El mercado del automóvil en Euskadi y en el Estado español evoluciona de forma positiva este año como se demuestra viendo la evolución de las cifras de ventas, con crecimientos de más del 13% en el periodo enero-agosto en el caso de la CAV, y con un repunte del 45% en agosto debido a las agresivas campañas de precios puestas en marcha por los concesionarios para dar salida al stock de automóviles acumulado y que no habían pasado la nueva norma de consumos y emisiones WLTP que entró en vigor ayer. Pero dentro de esta tendencia positiva, los concesionarios afrontan un cambio sustancial de los vehículos que demanda el mercado. Los coches diésel han dejado el sitio a los de motor de gasolina y a los nuevos híbridos y eléctricos.

De enero a agosto, las ventas de automóviles de motor diésel han caído casi un 20% en la CAV, mientras que los de gasolina han crecido un 43%.

Los resultados son claros si se analiza la tendencia de estos últimos años a nivel del Estado español. Los coches que utilizan el gasóleo como combustible y que llegaron a representar más del 70% de las ventas en 2013, en la actualidad ya solo son el 37%, casi la mitad, mientras que los de gasolina, que bajaron hasta el 30%, ya superan el 57%, según datos de Anfac, la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones.

En Europa, el parque móvil con motores diésel no llega al 40% en los países más avanzados como Holanda, Dinamarca, Noruega, Suiza o Alemania, mientras que en España representa el 48%, por encima de la media europea del 44%.

Los automóviles de gasolina han recuperado el liderazgo del mercado pero hay un dato a considerar los coches eléctricos e híbridos ya suponen el 6% de las ventas este año.

“El diésel tiene los días contados”, esta frase de la ministra española de Transición Ecológica, Teresa Ribera, a principios del mes de julio pasado ha variado, parece que de forma imparable, la perspectiva que tienen los ciudadanos de las motorizaciones diésel.

Y la repercusión en el mercado ha sido inmediata. Las ventas de coches que utilizan gasóleo como combustible comprados por los particulares bajaron casi un 40% en julio

Las emisiones de partículas y de NOx de los vehículos de tecnología diésel y las trampas de algún fabricante para presentar oficialmente emisiones menores que las reales han causado una pérdida de imagen de dichas motorizaciones, pese a que aún mantienen su espacio en flotas y en profesionales, sectores donde los gastos de operación -menor consumo de combustible en el caso del diesel por kilómetro y menor precio del gasóleo-, son elementos claves de competividad en la logística.

Pero al usuario urbano -que lee que importantes ciudades europeas han puesto, o van a poner, impedimentos a la entrada de vehículos de gasóleo y que el combustible va subir de precio por una mayor fiscalidad-, los coches de gasolina le ofrecen mayor confianza a futuro.

Futuro que, al menos a nivel urbano, también empieza a incluir los coches eléctricos. De hecho, el número de vehículos eléctricos en circulación en el Estado español casi se ha triplicado en los últimos cinco años, pasando de 10.356 unidades en 2013 a 27.598 unidades al cierre del pasado ejercicio, según Anfac.

Jon Lekue, presidente de la Asociación de Concesionarios de Automóviles de Bizkaia, reconoce que las ventas de coches van bien aunque señala que los cambios de normativas de emisiones o sobre los diésel “nos ha generado algo de incertidumbre sobre si continuará el resto del año igual, pero por ahora la tendencia sigue siendo positiva”.

Lekue advierte sobre la que considera injusta imagen de los vehículos de gasóleo. “Se ha demonizado el diésel, cuando se puede apreciar que un vehículo ligero diésel actual tiene una contaminación reducida, similar a los de gasolina”. En opinión del representantes de los concesionarios, el principal problema de contaminación es “la antigüedad de los vehículos y por tanto de sus motorizaciones”.

El directivo recuerda, además, que el sector del transporte solo emite aproximadamente un 23% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero, y “dentro de dicha parte el transporte por carretera representa más del 80%”.

En todo caso, los concesionarios no están especialmente preocupados por los cambios que se puedan producir en la demanda, ya sean de gasolina, de gasóleo, eléctricos... “porque los concesionarios de coches siempre estamos en constante formación y reciclaje en la misma línea que los vehículos que vendemos y cualquier tecnología nueva hace que tengamos que formarnos y adaptar nuestros negocios cuando es necesario”.

Para Jon Lekue, si se quiere reducir las emisiones de los coches, la mejor medida es favorecer la renovación y modernización del parque móvil porque los coches modernos consumen menos y contaminan menos que los de hace más de una década, y por ello cree que sería positivo insistir en “planes de renovación del parque, estilo el PIVE, ya que son fundamentales para conseguir reducir la antigüedad de los coches que circulan”.

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