La Covatilla alza el mentón

El primer gran final en alto de la vuelta apunta como el lugar idóneo para cribar la general que comanda molard

Un reportaje de César Ortuzar - Domingo, 2 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Hasta el momento, las miradas se han tachonado al suelo, arrodillada la vista de los ciclistas por el calor que clava sus agujas de fuego a la Vuelta, donde reina la supervivencia. Pocos han sido capaces de sacar la cabeza, amartillados los cráneos por un sol que prensa voluntades. En La Covatilla se espera calor, pero también el primer respiradero de la carrera española y un lugar en las alturas para la criba de la general que encabeza Rudy Molard, al que rodean Valverde, Bouchmann, Yates, Kwiatkowski, Ion Izagirre, Quintana, Kruijswijk, Mas, Bennett y Miguel Ángel López, todos ellos en menos de minuto y medio.

El francés, un líder de prestado, cree que el puerto insertado en la Sierra de Béjar será su epílogo como gobernador de la carrera. “No conozco el puerto, pero preferiría que fuese algo más corto y más empinado. Con más de 4.000 metros de desnivel total llegaremos cansados a pie del último puerto, pero defenderé el maillot rojo”, expuso Molard, que señaló a Alejandro Valverde como favorito. “Viendo cómo está será difícil aguantar”, indicó Molar. “Es la primera etapa de montaña pura, puede pasar de todo. Vamos a salir con la mentalidad de seguir estando ahí y si podemos, por qué no, coger el rojo. Tenemos a Nairo que también se encuentra muy bien, y a ver si podemos estar uno u otro ahí, e incluso los dos, que sería mejor”, analizó el murciano.

El colombiano va a “intentar” tener protagonismo porque está “bien de piernas”, que es “lo importante” ante una cita de esa trascendencia. Ion Izagirre, que tiene “buenas sensaciones”, también es consciente del impacto de la primera gran cita montañosa de la carrera española. “Probablemente, La Covatilla diga quién no podrá ganar esta Vuelta”, expuso el líder del Bahrain.

una etapa muy exigente La cumbre, anunciada como una subida de casi 10 kilómetros al 7% de desnivel supone en realidad una ascensión de cerca de 18 kilómetros. La ascensión resulta muy tendida en los diez primeros kilómetros, pero encierra rampas por encima del 10% y hasta el 12% en su parte más dura. El puerto salmantino se holló en 2002, 2004, 2006 y 2011. En la cima dejaron su huella Santi Blanco, Félix Cárdenas, Danilo di Luca y Dan Martin. Antes de acceder a La Covatilla, el pelotón deberá enfrentarse al puerto del Pico, 1ª, con sus 15,3 kilómetros al 5,5% y una rampa final al 15. El alto de Gredos, de 3ª, con la cima 16 kilómetros después y una subida de 10 kilómetros al 3,7 dará continuidad a la etapa, que alcanzará el meridiano del día con el Puerto de la Peña Negra, de 2ª, con 13 kilómetros al 4,5%. Después llegará La Covatilla con el mentón elevado.