Donostia acoge el espacio para los libros antiguos y de ocasión

Un hombre busca entre los libros de ocasión durante la feria.

La feria, abierta hasta el 16 de septiembre, ofrece libros de más de 100 años y títulos olvidados

Marta Hidalgo Iker Azurmendi - Sábado, 1 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Un buen libro puede llenar de historias las horas muertas, las de ocio o las de vacaciones de cualquier persona. Un libro es una oportunidad para conocer lugares nuevos, experimentar emociones e incluso enamorarse de sus personajes. Sin embargo, hay muchas narraciones que se pierden en el mar de títulos nuevos que se publican al año, más de 3.200 solo en Euskadi. Para rescatar esas historias olvidadas o los libros catalogados como antiguos se inauguró ayer la XXXIII Feria del Libro Antiguo y de Ocasión en Donostia.

“Esta es una feria muy tradicional, muy querida” apuntó el coordinador de la Campaña de Ferias del Libro de Euskadi, Asier Muniategi en la presentación. El coordinador celebró que muchos de los participantes, libreros y expositores vuelvan a Donostia, “porque significa que la gente compra” y la feria es rentable.

En los 35 estands que hay disponibles desde ayer -y que estarán hasta el 16 de septiembre- en la plaza Gipuzkoa se pueden encontrar libros antiguos, aquellos que tienen más de 100 años o que por su rareza se catalogan de esta manera, y libros de ocasión, títulos que pasaron a un segundo plano y los libreros recuperan para vender a precios de ganga.

Por solo un euro, dos, tres y hasta cinco se pueden encontrar títulos que se consideraban perdidos. Las primeras ediciones de obras que son todavía hoy del interés de los lectores son otro de los reclamos de esta feria, como “la primera edición de Cien años de soledad”, de Gabriel García Márquez, según el coordinador.

Este tipo de ferias, según Muniategi, ofrecen también la oportunidad de la relectura, “algo muy interesante con lo que se le puede encontrar al libro otro sentido, otro gusto”. La feria es un impulso a la rutina de la lectura, a lo que el 65,8% de los ciudadanos le dedican sus horas fuera del trabajo o del colegio. “Se han convertido en parte de nuestro ocio”, celebró el coordinador junto al presidente de la Cámara del Libro de Euskadi, J.A. Iturri, organizador de la feria.

Los libros antiguos tienen precios más elevados, como es de entender, y se dirigen en gran medida a coleccionistas. Sin embargo, los libreros también guardan un espacio para los títulos nuevos, que, además, ofrecen con un 10% de descuento.

participantes El coordinador aseguró que la feria está “muy asentada”, y que prueba de ello es que, aún teniendo que pasar 20 días en Donostia, “con los precios que ello supone” llegan participantes desde varios puntos del Estado como Valencia, Madrid o León.

Una de las colecciones que destacó el coordinador de las ferias de Euskadi es la de los libros de la Diputación Foral de Gipuzkoa, “una maravilla”.

Visitar la feria es una actividad gratuita y que se mantendrá abierta todos los días, entre las 11.00 y las 14.00 horas y las 17.00 y las 21.00 horas.

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