Opinión

Nulo efecto de los pisos turísticos en el alquiler

Por Asier Pereda - Viernes, 31 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

desde la entrada en vigor en marzo de este mismo año de la ordenanza de pisos turísticos de Donostia, el 32% de las viviendas asociadas a Aparture que operaban de acuerdo con la Ley de Turismo de 2016 han cesado su actividad. El informe sobre la incidencia de la ordenanza de Donostia, realizado en octubre de 2017 por el arquitecto Rafael Niño, cifró la reducción en un 51,7%. Para finales de septiembre, cuando el Ayuntamiento haya resuelto todos los expedientes actualmente en tramitación, la reducción no será menor del 45%.

Con la entrada en vigor en julio de 2018 del nuevo decreto autonómico que regula el alquiler de vivienda con fines turísticos, Lakua está depurando el registro autonómico para que solo puedan ejercer la actividad aquellas viviendas que cumplan tanto con la normativa autonómica como con la normativa municipal. El Gobierno Vasco, por tanto, tiene ahora que informar desfavorablemente a todas las viviendas de Euskadi que no hayan podido obtener el informe de conformidad urbanística de sus respectivos ayuntamientos.

Tanto las principales consultoras especializadas en el análisis de datos del sector, como las propias plataformas que comercializan viviendas turísticas, reconocen la caída del mercado. El número total de viviendas alquiladas en uso turístico, legales y clandestinas, ha invertido su tendencia y, lejos de crecer, se ha reducido drásticamente en Donostia. La consultora Airdna.co cifra la caída interanual en un 18%, alcanzando mínimos inéditos desde hace más de dos años.

Evidentemente, la mayor parte del ajuste ha venido por parte del sector reglado. Las viviendas asociadas a Aparture que no han podido cumplir con la nueva ordenanza de Donostia, tanto las viviendas que se registraron con la Ley de Turismo de 2016 como aquellas que operaban con arreglo al decreto autonómico anterior de 2013, han sido las primeras en tener que cesar.

Lamentablemente, el efecto de las restricciones al uso turístico sobre el mercado de alquiler no ha sido el esperado. En realidad, ha sido nulo. Según publica el portal inmobiliario Idealista, en el mismo periodo en el que la oferta de viviendas turísticas se ha reducido drásticamente, el precio del mercado de alquiler en Donostia ha crecido un 20,8% interanual. Los datos hablan por sí solos. La oferta reglada de viviendas turísticas tiene un efecto nulo sobre el mercado de alquiler de Donostia.

No me cabe la menor duda de que habrá quien prefiera vivir de espaldas a la realidad, pero más allá del eventual rédito político, hará un flaco favor a la sociedad culpabilizando a la oferta reglada de viviendas turísticas del incremento en el precio del alquiler. El estudio de dimensionamiento realizado por la consultora Castroconsulting para la sociedad pública Fomento de San Sebastián en julio de 2016 recomendó apoyar, promover y defender el modelo de Aparture en Euskadi. La oferta reglada de viviendas turísticas es el mejor dique de contención contra la oferta clandestina.

Las viviendas turísticas en Euskadi, en definitiva, deben cumplir con cuatro áreas normativas críticas: normativa municipal, sectorial, fiscal y laboral. Apoyando un modelo regulado de calidad para Euskadi defendemos el cumplimiento normativo, la recaudación fiscal y el empleo de calidad. Defenderlo y promoverlo es responsabilidad de todos.