Conmoción en Huarte por el asesinato de su vecina

Dos episodios de supuesto maltrato a la víctima en 2015 y 2016 se archivaron al no querer esta denunciar a su pareja

Jueves, 30 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

PAMPLONa - Numerosos vecinos de la localidad navarra de Huarte se congregaron ayer para mostrar su repulsa por el asesinato de Natalya Balyuk, la mujer de 38 años que murió el pasado lunes en la UCI del Complejo Hospitalario de Navarra (CHN) después de que 48 horas antes, en su domicilio, recibiera una lluvia de golpes por parte de su marido, Artem Balyuk, de 41 años.

Según se pudo conocer ayer, el asesino había tenido dos procedimientos abiertos por maltrato en el juzgado de Violencia sobre la Mujer de Pamplona. Sin embargo, en ambos casos se tuvieron que archivar las diligencias abiertas debido a que la víctima no quiso denunciar ni declarar en contra de su marido. También declinó la posibilidad de ser explorada por el médico forense para que se pudiera acreditar si padecía lesiones y la entidad y referencia temporal de las mismas.

El primero de esos procedimientos se hizo en 2015 después del requerimiento de una tercera persona. Esta alertó a la Guardia Civil de que en el domicilio que compartían la ahora fallecida y su marido en la calle Berriobide de Ansoain se podía estar produciendo una situación de malos tratos.

Al presentarse allí los agentes, se constató la existencia de un hematoma importante en el cuerpo de la víctima, pero la misma refirió que no se debía a un presunto maltrato por parte de su marido. Describió en una primera manifestación espontánea que el traumatismo se lo había producido al recibir un empujón y golpearse luego contra un objeto. Por estos hechos se abrieron diligencias urgentes, es decir, para actuar con rapidez al detectarse un caso de cierta gravedad.

Sin embargo, la mujer acudió al juzgado y no quiso denunciar. Se negó también a la exploración médica y la causa se archivó ante el vacío probatorio existente, debido a que no había otros testimonios directos o indirectos y no se podía conocer el origen de las lesiones.

El segundo antecedente, al que hacía referencia el juez que mandó a prisión por homicidio al marido de la víctima generó un informe por parte de la Policía Local de Ansoain. Allí, tras ser alertada la Policía Foral por la propia mujer, acudió una patrulla de la Policía Local.

Eran las 10.45 horas del 25 de noviembre de 2016. Los agentes confeccionaron un atestado tras ser alertados de un probable caso de violencia machista. Preguntaron a la víctima por ello y esta les manifestó que solo quería que al hombre le efectuaran alguna amonestación, una advertencia para que cesara en su comportamiento. En esta ocasión los policías no apreciaron signos externos de maltrato.

El ahora encarcelado disculpó entonces su comportamiento, alegando que en esta ocasión no le había agredido aunque en algún episodio anterior había podido sobrepasarse, vino a reconocer. Esta vez se encontraba en el piso la madre de ella, que según dijo a los agentes no se producían malos tratos, sino “cosas normales” en discusiones de una pareja. Por este asunto también se incoaron diligencias previas en el juzgado pero se archivaron por la misma razón que había ocurrido con anterioridad.

En aquella ocasión, pese a ser citada, la mujer no acudió a la cita en el órgano judicial para manifestarse de cara a una posible denuncia y, por tanto, el asunto no tuvo más recorrido. De ahí que la hoja histórica penal de Artem Balyuk solo haga referencia a estos dos episodios, archivados sin juicio ni condena, y solo le conste una imputación policial por conducir ebrio.repulsa El Ayuntamiento de la localidad aprobó en la mañana de ayer por unanimidad en un Pleno ordinario una declaración institucional en la que manifestó su “más enérgica condena y repulsa” ante la violencia ejercida contra su vecina, fallecida “a causa de un crimen machista”. La declaración, aprobada tras una concentración silenciosa de repulsa por este crimen, también reiteró “el rechazo a todas y cada una de las manifestaciones de violencia machista que sufren las mujeres en la sociedad”. Igualmente reafirmó “el compromiso a seguir trabajando activamente contra la desigualdad y desequilibrio en las relaciones entre hombres y mujeres”. - Enrique Conde