2.800 kilómetros y un podio

Ion Areitio, en el podio junto a Alejandro Montalvo y Thomas Pechhacker.

ion areitio se desplazó en coche a val di sole, localidad italiana que acogía una prueba de la copa del mundo en la que el guipuzcoano logró el bronce

Un reportaje de Néstor Rodríguez - Martes, 28 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

hace ocho años, el FC Barcelona se vio obligado a desplazarse en autobús a Milán para disputar las semifinales de la Champions debido a la nube de cenizas que había provocado el volcán islandés Eyjafjäll y que le imposibilitaba ir en avión. Eran alrededor de 1.000 kilómetros por carretera, una situación absolutamente inconcebible para un club de elite, habituado a las máximas comodidades a la hora de viajar. Se temía incluso que esto afectara al equipo azulgrana. Sin embargo, lo que es una excepción para según qué deportistas, para los menos mediáticos es muy habitual. Sin ir más lejos, para el actual campeón de Europa de trial, Ion Areitio.

Un mes después de conseguir dicho título, el hondarribiarra se colgó el domingo la medalla de bronce en la Copa del Mundo que se celebró en la localidad italiana de Val di Sole, que está a 1.400 kilómetros de su casa. Una distancia que hizo, una vez más, en coche. Acompañado por su tío y su primo, salió el miércoles por la tarde de Hondarribia. “Por la mañana me tocaba trabajar, llegué a las tres a casa, metimos las cosas en el coche y salimos a las cinco y media. Tiramos hasta Marsella, dormimos en un hotel de carretera y el jueves ya tiramos hasta Val di Sole, que está en los Alpes. Llegamos a media tarde, cogimos el apartamento y entrené un poco para soltar piernas”, cuenta Areitio, que se repartió los kilómetros al volante con su tío.

Tras esa paliza en coche, el viernes hizo “un entrenamiento fuerte” y el sábado, la víspera de la competición, se ejercitó de forma suave y descansó. La competición le fue bien a Areitio, que el domingo por la mañana acabó entre los seis primeros y por la tarde, ya en la final, solo fue superado por Alejandro Montalvo y Thomas Pechhacker.

Después tocaba recoger todo y montarse de nuevo en el coche: “Salimos a las siete y media de la tarde y fuimos hasta Niza, dormimos allí y hoy (por ayer) a las nueve otra vez a la carretera. Tenía que llegar a trabajar a las cinco, pero hemos pillado colas y trabajaré mañana (hoy) por la mañana”, explica Areitio, cuyas próximas competiciones son en Amberes y Berlín. A Bélgica, a finales de septiembre, le tocará ir esta vez en autocaravana.

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