PNV y PSE resisten ante la hiperactividad parlamentaria de EH Bildu, Podemos y PP

Los partidos del Gobierno Vasco contrarrestan la productividad de la oposición, de más de 3.500 asuntos, con 12 leyes

Imanol Fradua - Lunes, 27 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - La productividad de una legislatura no solo se mide por las polémicas que suelen estallar en el Parlamento Vasco. Un indicador básico para conocer cuánto de provechosa ha sido hasta la fecha la undécima legislatura es la cifra de iniciativas que los partidos políticos han trasladado a la Cámara de Gasteiz. Sin haberse cumplido aún tres años de actividad, el hemiciclo vasco ha tramitado un total de 3.589 asuntos, guardando un papel preponderante a la oposición. EH Bildu, PP de la CAV y Elkarrekin Podemos, que suman una mayoría que en ocasiones ha dificultado la acción de gobierno del Ejecutivo del lehendakari Urkullu, han capitalizado la actividad con el 95% de las propuestas. Por el contrario, y pese a ejercer en minoría y, por consiguiente, necesitar sumar al menos un apoyo para sacar adelante sus políticas, la coalición PNV y PSE no se ha quedado de brazos cruzados para esquivar la pinza de la oposición. Han aprobado doce leyes, sumando sus votos, en muchas ocasiones exclusivamente de la bancada jeltzale y socialista, para aprobar 11 proposiciones de ley y no de ley.

Aunque las urnas del 25 de septiembre de 2016 arrojaron inicialmente una justa mayoría entre PNV y PSE, el baile de un escaño en Bizkaia tras el escrutinio definitivo, que cayó a favor de EH Bildu frente a los jeltzales, modificó lo que de arranque parecía que podía ser la legislatura para ambas formaciones. Sin mayoría y con necesidad de pactar para aprobar iniciativas, el Parlamento vasco se vio abocado a la concertación. Es por ello que la productividad de la legislatura se ha visto lastrada en cuanto a las leyes y, a la par, han visto cómo las proposiciones, las interpelaciones, las preguntas para respuesta escrita y las orales en pleno, las solicitudes de comparecencia y las peticiones de información se han disparado hasta superar los 3.300 trámites parlamentarios. La oposición ha capitalizado la actividad frente a las dos formaciones de gobierno que, como suele ser tradicional, centran sus esfuerzos en legislar para dejar de lado iniciativas que puedan servir para desgastar al Gobierno Vasco.

El 95% de las leyes aprobadas en el Parlamento Vasco han llevado el aval de PNV, PSE y PP. Entre este capítulo se incluyen los presupuestos y la leyes de FP, Puertos y Transporte Marítimo, contra el dopaje o la modificación de la SPRI, entre otros, que lograron ser aprobadas no sin intensos debates que mostraron a las claras la radiografía de división latente en el hemiciclo de Gasteiz. Tan solo una normativa, que en 2017 encauzó la modificación de la Ley de creación del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, Gogora, se aprobó por unanimidad. El calendario legislativo que se avecina, por su parte, podría permitir dar luz verde a las normas de sostenibilidad energética de las administraciones públicas vascas, de patrimonio cultural vasco, sobre el acceso y ejercicio de profesiones del deporte o la quinta modificación de la Ley de Policía, que actualmente están en curso. El Gobierno liderado por el lehendakari Urkullu confía en completar satisfactoriamente su tramitación, si bien algunas de las propuestas no cuentan con el -necesario- visto bueno de la oposición.

proactividad Siete proyectos de ley, cuatro de presupuestos, veinte proposiciones de ley, 28 proyectos de normas forales, 424 proposiciones de ley... Las formaciones del Parlamento Vasco, fragmentado por la irrupción de una fuerza nueva como Elkarrekin Podemos, han hecho gala de la aritmética para cristalizar sus propuestas o tumbar las de sus adversarios políticos. También de una intensa actividad, especialmente en áreas como la sanidad, el desarrollo económico y las infraestructuras, la educación y los servicios sociales y el empleo. Los responsables de esas consejerías -Jon Darpón, Beatriz Artolazabal, Arantxa Tapia y Cristina Uriarte, todos del PNV- han sido los que más veces han debido salir al atril del Parlamento o comparecer en comisiones, además de responder a la mayoría de las preguntas por escrito. En concreto, han respondido a más del 50% de las cuestiones planteadas.

Como no podría ser de otra forma, la entente PNV-PSE ha sido clave para llevar a buen puerto los planes legislativos de Urkullu, pero siempre con la ayuda de un PP que, tras el desalojo de Mariano Rajoy de la Moncloa con los votos de los jeltzales, ha roto sus lazos y amenaza con revolver aún más la situación de la Cámara vasca. Las doce leyes aprobadas en lo que va de la décimo primera legislatura han llegado por esa vía y con la rúbrica de estos tres partidos. La oposición, atomizada en torno a EH Bildu y Elkarrekin Podemos, por el contrario, se ha fajado en las tareas más alejadas de los focos de los plenos, aunque tampoco han dejado de lado las sesiones. De hecho, capitalizan el grueso de las 421 reclamaciones para responder oralmente en pleno, las 167 interpelaciones, las 448 solicitudes de comparecencias en comisiones o las 1.095 preguntas para su respuesta escrita.

Por partidos, el PP de la CAV es quien más hace con menos. Es decir, el que mayor número de asuntos ha presentado en comparación a sus nueve parlamentarios. Ha contabilizado 1.026 asuntos tramitados durante la legislatura. EH Bildu es, por el contrario, líder en el ranking. La coalición, principal azote opositor del Gobierno Vasco, ha planteado 1.391. Elkarrekin Podemos, que en la mayoría de ocasiones ha coincidido con la formación abertzale, ha sumado 1.015. En lo que respecta a los parlamentarios más activos, la lista la encabeza Carmelo Barrio (PP), seguido de Rebeka Ubera (EH Bildu), María del Carmen López de Ocáriz (PP), José Ramón Becerra (Elkarrekin Podemos), Tinixiara Guanche (Elkarrekin Podemos), Mikel Otero (EH Bildu) y Laura Garrido (PP).