Mesa de Redacción

Franco

Por E. Iribarren - Domingo, 26 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

La verdadera guardia de Franco no está en esos grupúsculos ultras que enarbolan la rojigualda con el águila y gritan ¡Arriba España! a los pies del mausoleo que conserva sus restos como ningún otro Estado europeo que sufrió el fascismo lo ha hecho con su caudillo. Franco sigue en el Valle de los Caídos porque ha contado y cuenta con una línea de defensa en el corazón del sistema que nació en la Transición. Esa mezcla entre indiferencia y hartazgo que se afanan en exhibir tanto PP como Ciudadanos ante este asunto es una impostura a la que se le ha caído el velo ante un momento de sí o no. Lo de que se quieren resucitar “viejos debates”, la nostalgia de algunos por “la España roja y azul” o las críticas al procedimiento elegido son excusas ante la incomodidad que les causa tener que optar entre una postura de decencia democrática o la complicidad con una memoria criminal. Y han elegido lo segundo. Pablo Casado, que ya reveló su auténtico ADN cuando despreció a las víctimas que aún permanecen sepultadas en las cunetas, dice que “reabrir viejas heridas no conduce a nada”. Pero para eso es necesario cerrarlas antes, y esta de Franco y el Valle de los Caídos es una que el nuevo presidente del PP desearía mantenerla bien abierta para siempre.

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