Emprender también es para mujeres

tres negocios que nacieron de la mano de mujeres emprendedoras hoy son un éxito

Un reportaje de Marta Hidalgo. Fotografía Iker Azurmendi - Domingo, 26 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

hace 4 años que, “casi por casualidad”, Olatz y Garazi Lizarralde abrieron su propia pastelería en Donostia. Hace también 4 años, Izaskun Manjón vio que el bienestar laboral “era lo suyo” y que no lo podía ejercer por cuenta ajena, por lo que creó su propia empresa. Lo mismo ocurrió con Jaione Izagirre y sus dos socias. Consideraron, hace 9 años, que en el deporte adaptado había “todavía mucho que hacer” y construyeron juntas un centro especializado. La trayectoria de estas empresarias coinciden, además de en el emprendizaje, en que lo hicieron gracias a Emakunde, un programa de apoyo para las mujeres emprendedoras.

Las tres mujeres coinciden en que el emprendimiento no es una decisión fácil. Y es que, dar el paso de abrir un negocio propio supone, además de inversiones monetarias, papeleo, tiempo y energía. Tanto Manjón como Izagirre comentan que materializar una idea y convertirla en un negocio propio es como parir. Tal vez sea por la característica de mujer, pero ambas comparten que es satisfactorio ver crecer el negocio, sano y fuerte, como si de un hijo se tratara.

También por pertenecer al género femenino las tres se lanzaron al mundo de la empresa de la mano del programa Emekin y la Asociación de Profesionales y Empresarias de Gipuzkoa. Todas ellas coinciden en que, sin la ayuda de este programa, habría sido más difícil tomar esta decisión.

Emekin ofrece talleres, cursos, asistencia de gestoría y acompañamiento a las mujeres durante un año y de forma gratuita. No facilita ayuda monetaria, pero supone un gran impulso, según las empresarias que han conocido de primera mano el trabajo de este proyecto.

Mediante el programa Emekin, coordinado por la Diputación de Gipuzkoa, se han impulsado 849 empresas cuya fundadora es una mujer -o varias - diez años.

las cifras El último balance del emprendimiento femenino en Gipuzkoa, según Emekin, revela que la diferencia entre el número de mujeres que emprenden y el de hombres es de un 0,2%, una diferencia de más de seis puntos por debajo de lo que estaba hace diez años.

El recorrido de estas emprendedoras no ha sido sencillo. Desde que abrieron su negocio se han encontrado con un ámbito diferente al que conocían hasta entonces trabajando por cuenta ajena. Las tres mantienen que es importante hacer ver a las mujeres que también pertenecen al mundo empresarial y que una idea se puede convertir en un negocio.

Las tres mujeres coinciden también en que es importante impulsar el emprendimiento femenino pero que “en general” habría que apoyar a cualquier persona que quisiera tomar esta decisión, independientemente de ser mujer u hombre, aunque ellas necesitan un impulso extra.

Una de las actividades que más han valorado las mujeres en su paso por el programa han sido las charlas que ofrece Emekin de empresarias que decidieron emprender y ahora tienen éxito.

Las tres coinciden en la idea de que “motiva” ver a mujeres que un día lo hicieron, y “la motivación gana al miedo” según las hermanas de Sweet Roma.

Izagirre opina que “toda mujer que tiene una dedicación, hace un esfuerzo y saca adelante un proyecto, puede ser un ejemplo para otra”. Manjón, por su parte, piensa que las experiencias ajenas sirven para “esos momentos” en los que se puede pensar en tirar la toalla. “Ver a alguien que lo ha conseguido ayuda”.