La satisfacción de materializar una idea

Izaskun Manjón tras una de sus reuniones sobre bienestar laboral.

Descubrió que el bienestar laboral era “lo suyo” y, al ver que no podía ejercerlo por cuenta ajena, decidió abrir su propia empresa

“Esto exige tiempo y energía. Aunque el camino sea intenso, la experiencia es impresionante”

Domingo, 26 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - La historia de Izaskun Manjón es una de esas que demuestra que quien quiere, puede. Se emancipó con 20 años y trabajó y estudió al mismo tiempo. Después de formarse como psicóloga, pensó que juntar la vida saludable y la salud mental en el ámbito empresarial podría resultar interesante. Tras un máster en el que la psicología organizativa y la salud se mezclaban, decidió que el bienestar laboral “era lo suyo”. No se podía dedicar a ello por cuenta ajena, por lo que decidió abrir su propia empresa. A día de hoy admite que “materializar” SasoiBienestarLaboral le supuso una “satisfacción enorme”.

El bienestar laboral era, cuando Manjón decidió dedicar su trabajo a ello, un ámbito desconocido y poco elaborado. “Uno de los mayores desafíos” fue abrirse paso en un ámbito con esas características, cuenta.

El camino que recorrió hasta conseguir materializar su proyecto no fue sencillo. Mientras lo implantaba, tuvo que seguir trabajando por cuenta ajena en otras empresas . “Llegó un momento en el que o lo dejaba todo o no llegaba a poner en marcha” esa idea empresarial.

Asegura que emprender supone “tiempo y energía” y que es un “camino intenso”. Conoció el programa Emekin gracias a la empresa donde hizo prácticas y se presentó con su proyecto de fin de máster como base de un negocio.

El programa de la Diputación fue el empujón que necesitaba para hacer realidad su idea. Creó gracias a Emekin un plan de empresa, un plan de viabilidad y se lanzó.

Manjón cree que “sola no hubiera podido hacerlo” y define el trayecto hacia el emprendizaje como una toma de decisiones contínua y “sobre la marcha” y eso, “sobre todo si es sola, no es fácil”.

Los inicios “fueron duros”, dice, “en algunas ocasiones no se sabe hasta dónde se va a llegar”, y valora que en esos momentos tuviera el acompañamiento de Emekin.

impulso Manjón defiende que, en términos generales, se tiene que ofrecer impulso a los proyectos nuevos y a las personas que quieren emprender. Opina que “se habla de ello - en referencia al impulso a los emprendedores -” pero “hay mucho que mejorar” en cuanto a la ley de autónomos, por la que se rigen los propietarios de las empresas pequeñas y medianas, por ejemplo. Admite, sin embargo, que para las mujeres “siempre ha sido más difícil” tomar la decisión de emprender.

Tener ejemplos de personas que emprendieron antes es también una gran ayuda. En el caso de Manjón, además de ver el ejemplo de Emekin, tuvo a su pareja como referente en su camino.

En definitiva, aunque admite que “el camino ha sido intenso, emprender supone una experiencia impresionante.” - M.H.

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