Tribuna de prensa

28 de octubre de 2016

Por Marco Rodrigo - Sábado, 25 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

hace menos de dos años, el 28 de octubre de 2016, Asier Garitano recibió en el banquillo de Butarque el que él mismo ha llegado a reconocer que fue el mayor baile sufrido como entrenador pepinero. Y se lo propinó precisamente la Real, el equipo al que dirigió anoche en el campo del Leganés. El contraste entre aquella escuadra de Eusebio y la actual del de Bergara resulta lo suficientemente importante como para subrayar ahora que ninguna metamorfosis tan brusca está exenta de un proceso de cambio. El propio Garitano suele destacar que no cree en el medio ni en el largo plazo, que solo trabaja para competir bien el siguiente domingo. Pero no es menos cierto que asimilar esta nueva actitud ante la competición requiere de un tiempo prudencial.

La Real de Eusebio que vapuleó 0-2 al Leganés se encontraba entonces en la cresta de la ola. El partido de Butarque, unido a los posteriores ante Atlético de Madrid, Sporting y Barcelona, fueron obras maestras. Y todos las disfrutamos, asistiendo a la casi perfecta ejecución de un plan de máximos que pedía acercarse muy mucho a la excelencia. El once tipo del de La Seca lo logró por espacio de un mes en todas las facetas del juego: plenitud física, concentración, precisión técnica, intensidad… Pero en cuanto alguna de las vigas del castillo empezó a cojear, este se desmoronó, por mucho que la inercia generada diera para llegar a la orilla en Vigo.

Poco cambió en la siguiente campaña, la pasada. Y con tres competiciones en liza nunca fue posible lograr que todas las vigas del castillo lucieran robustas. Así lo parecieron en partidos concretos y algunas fases de otros, pero nunca de forma prolongada y fiable. Garitano, uno de los entrenadores que padeció en sus carnes a la Real más espectacular de las últimas décadas, ha llegado ahora para liderar una construcción menos barroca y de cimientos más sólidos. Su obra no va a dar al ojo como la de Eusebio, pero de lo que se trata es de hacerla más resistente. Veremos.