El nuevo Garbera alojará diez salas de cine de lujo gestionadas por la empresa Cinesa

La adjudicataria prevé su apertura a finales del 2019 y explica que los servicios ofertados no encarecerán la entrada

Harri Fernández - Viernes, 24 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - La ampliación de Garbera hará que retornen los cines a este centro comercial y no de cualquier manera, dado que los guipuzcoanos podrán disfrutar de salas de auténtico lujo. La empresa adjudicataria y responsable de poner en marcha estos cines será Cinesa, gestora también de las de Urbil en Usurbil, que “por ahora” continuarán siendo tradicionales.

Cinesa ya presta estos servicios -denominados Cinesa Luxe- en otro lugar del Estado, concretamente, en los centros de ocio Xanadú y Equinoccio de Madrid. El managing director de esta empresa, Ramón Biarnés, explicó a NOTICIAS DE GIPUZKOA que los nuevos cines abrirán sus puertas a finales de 2019 o a principios de 2020 y que contarán con entre diez y doce salas, todas de lujo, que ocuparán, según su estimación, entre 2.500 y 3.000 metros cuadrados del nuevo Garbera. “Nosotros lo que queremos es que la experiencia de ir al cine sea de lujo, por eso se llama Luxe. Cuando los clientes ven los cines lo que dicen es que parecen hoteles de lujo. Lo que buscamos es que las personas pasen una experiencia de lujo y no una incómoda”, explicó. Aun y todo, quiso aclarar que, pese a ser un servicio de alta gama, Cinesa Luxe no lo repercute sobre las entradas, que siguen “costando lo mismo”.

A su vez, expuso que su empresa abrió los primeros cines con “este concepto” hace unos seis meses en Inglaterra, para después pasar a los de Xanadú, que se inauguraron el pasado 27 de julio. Asimismo, Cinesa continúa con su expansión de este tipo de servicios en Europa: “Estamos trabajando en implementarlo en Italia, se ha abierto uno en Alemania durante el mes de agosto y estamos trabajando en otro en Helsinki, Finlandia”.

cinesa luxe Este servicio tiene varios aspectos relacionados con la experiencia de ir al cine. Por un lado, ofertan una calidad superior en las salas para el visionado de los filmes y, por otro, el servicio de bebida y comida también cambia.

Las salas cuentan con butacas de cuero reclinables y con más espacio del habitual entre filas y entre los asientos. “Se da una mejora sustancial en todo lo que tiene que ver con el sonido en el cine”, afirmó el managing director. Además, estos cines cuentan con pantallas iSens, que llegan a medir 200 metros cuadrados, en la que se proyectan los filmes en la resolución máxima (4K).

En cuanto al servicio de comidas y bebidas, proponen “un cambio en todo el concepto de bar”. El director pone como ejemplo el acuerdo en exclusiva al que han llegado con la empresa Coca Cola: en estos cines se pueden degustar hasta un centenar de sabores de este refresco.

Los Cinesa Luxe cuentan con un servicio “paralelo”, denominado Oscar’s Bar, donde se pueden tomar bebidas alcohólicas como vino, cerveza o combinados que pueden ser introducidas en las salas de visionado.

A su vez, se ofrecen otro tipo de alimentos calientes y preparados como perritos calientes, hamburguesas, raciones de embutido ibérico o nachos que también pueden degustarse dentro de la sala -cada butaca cuenta con una mesa individual-. No obstante, no habrá servicio de camareros dentro de las salas, servicio que sí ofrece alguna otra empresa de la competencia. Según Biarnés, una serie de pruebas en Estados Unidos hizo que público reaccionara de forma negativa, debido a que los camareros suponían una distracción a la hora de ver la película.

catorce años sin cines La última vez que se proyectó un filme en Garbera fue el 15 de febrero de 2004. Eran siete salas gestionadas por la empresa SADE, actual responsable de los únicos cines comerciales que quedan en la ciudad: Príncipe, Trueba y Antiguo Berri.

A finales del siglo pasado se popularizó la apertura cines en grandes superficies de Donostia, pero se demostró poco fructífera.

Los de Garbera apenas duraron abiertos siete años -se inauguraron en 1997-. Por su parte, los que se situaban en Illunbe -al principio propiedad de Warner y luego de la propia Cinesa- ofrecieron películas desde 1998 hasta 2006, mientras que los de La Bretxa, gestionados por Ocine, fueron los que más tiempo permanecieron abiertos: desde el 2000 hasta hace tres años.