Enba pide respeto ante el último “sabotaje” animalista

Un ganadero de Mutriku denuncia daños en su furgón para transportar las vacas

Marta Hidalgo - Martes, 21 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - El sindicato Enba pidió ayer a los grupos animalistas que respeten la labor de los baserritarras euskaldunes “que se dedican a la cría de vaquillas y toros para encierros y sokamuturras” después del “sabotaje” que sufrió una ganadería de Mutriku durante el fin de semana.

Con la llegada de la época de fiestas a los pueblos de Gipuzkoa vienen también la confrontación de opiniones sobre si los encierros o las sokamuturras son actos de maltrato animal. En esta ocasión, el camión que iba a transportar las vaquillas para la sokamuturra de las fiestas de Aretxabaleta denunció dos actos de sabotaje ante la Er- tzantza, según explicó ayer el coordinador de Enba, Xabier Iraola.

Al parecer, el grupo animalista llenó el viernes por la noche el tubo de escape del vehículo con espuma de poliuretano y, “afortunadamente”, manifestó Iraola, el conductor se dio cuanta de este entaponamiento antes de arrancar y pudieron limpiar la espuma, que se convierte en sólida y sirve para sellar, antes de salir de Mutriku.

Ya en Aretxabaleta, los ganaderos se percataron de que había una pitada en la furgoneta con las siglas ALF, que corresponderían a las siglas en inglés del grupo Frente de Liberación Animal.

Enba tienen constancia de que durante las fiestas el grupo se había manifestado en contra de la sokamuturra, pero no pensaron que llegarían más lejos. Sin embargo, tras el festejo, el propietario de la camioneta de transporte se encontró con la cerradura de su vehículo sellada con silicona. Este hecho fue la guinda que hizo que la ganadería, que no quiere dar a conocer su nombre, denunciase los hechos ante la Ertzain- tza. Los agentes tomaron declaración a integrantes del grupo animalista por su presunta implicación en el sabotaje.

Desde el sindicato consideraron que, aunque la denuncia se hubiera hecho a título personal, este tipo de acciones deben sacarse a la luz a nivel colectivo, “aunque a veces se puede caer en publicidad”, para “dar un toque” a los activistas y “pedirles respeto”. Enba manifestó que estas ganaderías no sólo “mantienen la tradición popular” sino que “operan dentro de la más estricta legalidad”, para después manifestar su respaldo “al colectivo que se dedica a este tipo de eventos”.

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