Islas ‘low cost’

Bahamas y el Caribe tienen la mejor oferta y los precios más ‘asequibles’.En Belice se puede comprar una isla y edificar una vivienda por el ‘módico’precio de un millón de dólares y la de Cayo Cueva sale a la venta por 60 millones. 

Un reportaje de Alfonso Rodríguez - Lunes, 20 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 11:52h.

Si se tienen unos millones con los que no se sabe qué hacer, el Caribe y Bahamas son los lugares para tener una isla propia, con la mejor oferta y al alcance de más bolsillos de lo que se pueda pensar. Bahamas es, sin duda, el lugar estrella de este mercado gracias a las más de 700 islas y cayos que conforman este área del Atlántico conocida por sus espectaculares playas. Sin embargo, las islas que forman parte del territorio de la república centroamericana de Belice son uno de los lugares más pujantes y a precios asequibles para presupuestos más limitados.

Chris Krolow, fundador de Private Islands, una empresa especializada en la venta de islas en la región, señala que no todos los que compran una isla son multimillonarios y que en Belice es posible hacerse con una por poco más de un millón de dólares –unos 873.475 euros–.

“Bahamas tiene una mayor oferta que Belice, pero también es mucho más caro”, afirma el empresario, tras aclarar que la venta en otras partes del Caribe es más complicada al tratarse de islas de un tamaño mucho mayor y por tanto al alcance de muy pocos bolsillos.

La región caribeña es famosa por contar con islas propiedad de millonarios, como el empresario británico Richard Branson, dueño de la multinacional Virgin, que a finales de la década de los 70 se hizo por 180.000 dólares –157.225 euros– con la isla Necker, de 300.000 metros cuadrados situada junto a las Islas Vírgenes Británicas, al norte de la famosa Virgen Gorda.  

Krolow matiza que actualmente es impensable conseguir en las Islas Vírgenes un ganga como esa, que con astucia consiguió Branson, a pesar de que el precio inicial era de millones de dólares, dejando pasar el tiempo hasta que el vendedor tiró por los suelos el precio.

En las antípodas de los 180.000 dólares que pagó Branson en los 70 por Necker está Little Pipe Cay, una isla deshabitada de quince hectáreas que acaba de salir al mercado por 85 millones de dólares –75 millones de euros– en Bahamas.

Los actuales propietarios de Little Pipe Cay han pasado los últimos quince años transformando la isla, que ahora cuenta con cinco casas completamente amuebladas, cuatro playas privadas y un moderno embarcadero.

MILLONES DE DÓLARES La propiedad se encuentra a 110 kilómetros al sureste de la capital de Bahamas, Nassau. Esta isla situada en el corazón de Exuma, un distrito de Bahamas con más de 300 islas, incluye una construcción principal, que alberga nueve habitaciones, seguridad las 24 horas del día, una piscina y un área de deportes acuáticos, a disposición de quien pueda pagar unos cuantos millones de dólares.

Krolow aclara que es muy difícil que este tipo de islas acaben en manos privadas, a no ser que se trate del capricho de un multimillonario, y que en la mayor parte de los casos son adquiridas por empresas para su propio desarrollo inmobiliario y turístico.

Edward de Mallet Morgan, experto en islas privadas en Bahamas y la región caribeña de la consultora inmobiliaria Knight Frank, subraya que el abanico en el área es muy amplio, ya que los precios van de unos pocos a cientos de millones de dólares. “Los clientes son muy diferentes, porque hay quien únicamente busca una isla para estar solo sin que nadie le moleste y otras personas precisan de buenas infraestructuras y embarcadero, además de tener acceso a asistencia médica cercana”, comenta.

“Evidentemente, la gente que compra islas tiene cierto nivel económico, aunque los hay riquísimos”, asegura, si bien matiza que, en cuanto a la zona elegida, muchas personas se decantan por Bahamas por la alta oferta de islas disponible y, sobre todo, por tratarse este territorio de “un paraíso fiscal” gracias a los bajísimos impuestos que pagan quienes allí se instalan.

En cualquier caso, aparte del claro condicionante económico, cualquier persona antes de comprar una isla privada debe analizar aspectos como el costosísimo mantenimiento, la logística que supone el transporte de todo lo necesario para vivir y los impuestos que hay que pagar, sin dejar de lado, también, el viaje. Por ejemplo, la lista de islas a la venta de Private Islands incluye, en el distrito de Exuma (Bahamas), Cayo Cueva, por 60 millones de dólares –unos 53 millones de euros–, lo que da derecho a 90 hectáreas con una pista de aterrizaje incluida.

Cayo Cueva, que se comercializa como uno de los lugares más bellos del mundo, es autosuficiente respecto al suministro de agua y la energía se suministra por generadores diésel. Isla Darby, también en la lista de propiedades a la venta de Private Islands, cuenta con 220 hectáreas que se pueden adquirir si se pagan 46 millones de dólares –40 millones de euros– por una isla con “playas de arena blanca y el potencial de una pista de aterrizaje”.