David Bonvehí Presidente del pdecat

“Si Sánchez no ofrece una solución política, su legislatura será corta”

David Bonvehí, presidente del PDECAT

Tras el convulso relevo en la cúpula del PDeCAT, que pasó a manos de Puigdemont en perjuicio de Pascal, Bonvehí accedió a la presidencia para evitar el "funeral" del partido

Una entrevista de Igor Santamaría - Lunes, 20 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

DONOSTIA – Fiel a Marta Pascal desde la fundación del PDeCAT, David Bonvehí (Camps, 1979), independentista alejado de los extremos, no lo ha tenido fácil para mediar también con su amigo Carles Puigdemont. Confiesa que el soberanismo ha cometido el error de ir marcándose plazos pero insta a Pedro Sánchez a que antes de que acabe el año pase de los gestos a los hechos y dé una solución política a Catalunya que, a su entender, pasa por el referéndum pactado.

¿Dónde se ubica Bonvehí dentro del independentismo?

–Soy un independentista pragmático, independentista desde mi juventud y muy cercano a los expresidentes Artur Mas y Carles Puigdemont.

No han sido semanas fáciles en el PDeCAT con el relevo en su cúpula.

–No lo han sido, las he vivido con intensidad y muy cerca de Marta Pascal, que creo que ha sido injustamente apartada como secretaria general de mi partido.

¿Fue injusto Puigdemont con ella?

–En los partidos políticos no existe la injusticia, pero sí una forma de ver las cosas que no son la realidad en sí misma. Marta Pascal hizo un gran trabajo dentro del partido, es independentista y siempre ha actuado con lealtad a Puigdemont. Y en cambio la opinión pública, publicada y de algunos militantes de la formación no lo han visto así.

¿La confrontación entre ellos dos tiene algo de base?

–Por lo que yo he vivido no es así. Sí que han discrepado en decisiones y Tras el convulso relevo en la cúpula del PDeCAT, que pasó a manos de Puigdemont en perjuicio de Pascal, Bonvehí accedió a la presidencia para evitar el “funeral” del partido en la forma, pero si Marta Pascal no hubiera sido leal a Puigdemont o la relación no fuera buena, yo no sería ahora el presidente del PDeCAT. Fui su número dos, hemos trabajado en conjunto con el expresident y no veo nada más allá.

¿Puso usted alguna condición para presidir el PDeCAT?

–Sí, que no fuera yo quien oficiara el funeral del PDeCAT.

¿El PDeCAT está condenado a integrarse en la Crida Nacional?

–No. Mi planteamiento es que los partidos deben existir ahora y en el futuro. El PDeCAT representa a una parte importante de la sociedad a nivel ideológico, y otra cosa es la Crida que promueve Puigdemont, un movimiento temporal que tiene que agrupar a personas individuales de todas las marcas independentistas. Esta fue la condición que yo puse.

¿Ve a la Crida presentándose a las urnas a corto plazo?

–Creo que si se presenta es porque todo el mundo independentista iría conjuntamente en una lista.

Algo que ERC y la CUP no avalan.

—Nuestra voluntad es esa, yo estoy centrado en hablar con ellos porque pienso que el momento que atraviesa Catalunya requiere de listas unitarias, conjuntas. Si aceptan, la Crida sí sería un buen paraguas.

¿Qué errores ha cometido en este ‘procés’ el independentismo?

–Ha tenido más aciertos que errores porque ha sabido conectar con la mayoría social de este país, siempre ha dado sus pasos de acuerdo a mayorías parlamentarias y leyes que sustentaran todo el proceso nacional, actuando democráticamente. ¿Fallos? Sí. De percepción de la forma en que actuaría el Estado español y supongo que a veces no hemos tenido la unidad de acción debida.

Desde el ámbito judicial se achaca al PDeCAT que es la tapadera del famoso 3% de Convergència.

–En vía penal no se pueden seguir unos hechos por una persona jurídica como era Convergència y perseguir a otra que ni siquiera existía cuando presuntamente se cometieron esos hechos. El PDeCAT se creó en 2016 y no tenemos nada que ver con la gestión y la responsabilidad económica y financiera de CDC.

¿Es escéptico con la renovada vía abierta con el Gobierno español tras la llegada de Pedro Sánchez?

–Las nuevas formas del presidente español son positivas, nuestros votos eran para que pusiera encima de la mesa la solución política para Catalunya y eso es lo que esperamos. Si no la pone, la legislatura de Sánchez, de lo que nosotros dependa, pues será corta.

¿Esa espera tiene plazos? Porque Puigdemont y Torra han hablado de octubre como parámetro.

–Uno de los fallos del independentismo ha sido ir marcándose plazos, pero a finales de año debemos tener una respuesta encima de la mesa.

Parte de la solución puede residir en el futuro de los políticos soberanistas presos. ¿En qué puede influir el Ejecutivo socialista?  

Barcelona la pelea se prevé dura. ¿Cuál es el candidato del PDeCAT, Neus Munté o Ferran Mascarell? –Nosotros como partido hemos escogido a Neus Munté. Es nuestra candidata, pero estamos abiertos a una lista independentista más transversal donde, si hay que cambiar de número uno, seremos, una vez más, generosos. Pero ella reúne las mejores características para luchar en una doble vertiente: contra la vía unionista de Ciudadanos de Manuel Valls y su álbum de cromos, y contra el descontento por la gestión que ha desarrollado Ada Colau.

Hubo mucho temor a lo que pasara el 17-A en los homenajes a las víctimas por la presencia del rey.

–Catalunya es una sociedad madura. Fue un día triste donde había que estar con las víctimas, sin entrar en el tema del rey. Ya dijimos que debe pedir perdón por las declaraciones del 3 de octubre pero no quisimos abrir más polémicas.  

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