La diversión del medievo

La Aste Nagusia de Donostia organizó por primera vez una feria medieval en Amara Berri, un encuentro para que los más pequeños descubrieran que, aunque sin pantallas ni móvil, en la Edad Media también se divertían

Un reportaje de Marta Hidalgo. Fotografía Gorka Estrada - Domingo, 19 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Decenas de niños descubrieron ayer en Amara Berri que los juegos del medievo, aunque fueran sin pantallas, también pueden ser divertidos. La Aste Nagusia acercó al parque Aitzol pasatiempos como el tiro con arco, la rana o un hinchable del tronco giratorio en una feria medieval que duró todo el día.

Muchas de las flechas se estampaban contra el árbol sobre el que se apoyaba la diana del tiro con arco. Para mejorar su lanzamiento, los participantes no dudaban en ponerse corriendo de nuevo en la fila después de ceder el arco al compañero de detrás. Mal o bien lanzadas, el aplauso estuvo garantizado para todo aquel que se atrevió a lanzar a la diana.

“¡He conseguido siete puntos!” celebraba el hijo de Monse Sánchez después de su turno con la flecha. La ayuda de los aitas y las amas fue fundamental para explicar cómo funciona el juego de las latas o el tiro a la rana.

“Se agradece que haya estas actividades para los niños en los barrios”, destacaba David Cullera, de Amara, “aunque faltarían más actividades para niños de dos a tres años, como la pintura”, matizaba. Daniel López añadía que, a su hija de solo tres años, los juegos “se le quedaban grandes”, pero celebró que la fiesta se haya acercado al barrio: “Ella ha disfrutado saltando en los hinchables”.

La mayor atracción fue la del tronco giratorio, para la que hubo cola a todas horas. Después del esfuerzo de saltar o agacharse para evitar que el palo-loco los atrapara, muchos niños salían con la cara colorada, pero las carcajadas que se oían reflejaban la diversión que ello suponía. Por la tarde, el relevo de las flechas lo tomaron las espadas y la esgrima medieval.