Exigente puerto de primeras

Villarreal-Real. El conjunto txuri-urdin estrena la era Garitano con mucha incertidumbre y en un estadio difícil ante un favorito para volver a Europa

Mikel Recalde Javi Colmenero - Sábado, 18 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Arranca la Liga, empieza lo bueno. La competición más larga por etapas comienza con un puerto de primera para una Real cuyo rendimiento es una auténtica incógnita. Si hay que guiarse por su rendimiento en amistosos, las expectativas son muy pesimistas, pero si se aceptan las explicaciones de su entrenador, que ya predijo que en verano las cosas iban a marchar así y que los encuentros eran como un entrenamiento más para él, la esperanza crece. No se le puede acusar de no ser coherente al técnico, que se ha mostrado fiel a sus ideas y a su forma de trabajar sin temer a los resultados cuando no valen puntos.

Los duelos contra el Villarreal siempre han resultado atractivos e igualados, por lo que el estreno será una buena piedra de toque para tomar la temperatura a esta nueva Real que va a contar con varias modificaciones respecto a la del curso pasado. El conjunto amarillo es un firme aspirante, o mejor dicho, un favorito para entrar en las plazas europeas, por lo que, aunque es pronto, el choque también para calibrar el valor de un equipos respecto al objetivo que se tiene que marcar esta temporada. Lo verdaderamente inquietante de la pretemporada, al margen del funcionamiento general del equipo, es que varias voces del vestuario han apuntado que no les convence la forma de jugar que plantea el recién llegado.

Asier Garitano cuenta con las bajas de Moyá y de Januzaj, aunque ninguno de los dos apuntaba al once. Son duda Zurutuza y Juanmi que, aunque han viajado, lo tienen complicado para salir de inicio. El de Bergara cuenta con dudas en casi todas sus líneas. Después de muchos ensayos, parece que se decantará por un 4-2-3-1. En la defensa, es probable que apueste por Zaldua y Kevin en los laterales (Garitano pidió paciencia con Theo), con Llorente y Moreno en el centro, pese a que Aritz también cuenta con opciones. En el doble pivote, la duda estará entre Merino o Zubeldia como pareja del faro Illarra. En la línea de tres, la gran sorpresa apunta a ser la presencia de Pardo como 10. El riojano ha convencido plenamente en pretemporada al técnico, correspondiendo a la confianza que ha depositado en él. Luca Sangalli, que se ha ganado la plaza por méritos propios adquiridos y Oyarzabal serán sus compañeros en las bandas, con Willian José, la gran esperanza, en punta.

El Villarreal le ha vuelto a dar un giro de tuerca completo a su ya de por sí potente plantel. Con bajas importantes, como la de Rodri, la vuelta de Cazorla que podría ser titular le devuelve alegría y su delantera Gerard Moreno-Ekambi tiene pinta de que dará mucho que hablar. En definitiva, un partido de máxima exigencia entre dos equipos con sueños de grandeza para esta temporada.