Muere Aretha Franklin, la voz comprometida del alma

Muere la reina del soul, Aretha Franklin.
Aretha Franklin.
Aretha Franklin. (Foto: Efe)

La cantante, que tenía 76 años, deja melodías imborrables como ‘Respect’, un himno feminista

Maite Redondo - Viernes, 17 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - Cuando alguien le preguntaba por el secreto de su prodigiosa voz, contestaba: “No hay secreto, lo hago a mi manera, y espero que a la gente le guste”. Y no había ninguna duda de que era así. En enero de 2009 fue condecorada como la última estrella viva de la edad de oro de la música negra en los Estados Unidos y como una de las más notables artistas que ha dado la música en la historia.

Ayer, la voz de Aretha Franklin, la gran diva del soul (alma, en inglés), se apagaba a los 76 años de edad, tras luchar durante años, infructuosamente, con un cáncer de páncreas. Franklin tuvo que abandonar la música por recomendación médica hace ya un año y se encontraba desde hace unos días muy grave, esperando la muerte, en su casa de Detroit, rodeada de su familia y amigos cercanos.

Aretha Franklin nació el 25 de marzo de 1942 en Memphis (Tennesee, EEUU) y aprendió a tocar sola el piano, de oído, sin saber ni siquiera leer música. La diva del soul comenzó cantando junto con sus hermanas Carolyn y Erma en el coro de la iglesia de Detroit que fundó su padre, C. L. Franklin, durante los años 50. De hecho, se presentó con su padre en sus diversos programas de gospel de las principales ciudades de todo el país y, a partir de entonces, fue reconocida como un prodigio vocal.

El padre de Franklin, la voz del millón de dólares, como le llamaban por sus sermones, contaba con Martin Luther King entre sus amigos más cercanos. Fue en su propia casa cuando Aretha entró en contacto con el movimiento de los derechos civiles.

respeto La cantante realizó sus primeras grabaciones de gospel con solo 14 años, a través de la discográfica Checker Records. Finalmente, terminaría firmando un contrato con Columbia Records, y se acabó mudando a Nueva York. Allí grabó su primer sencillo, Today I Sing the Blues.

Pero fue con Atlantic Records donde halló su verdadera identidad y empezó a saborear las mieles del éxito. En 1967, en pleno apogeo de la lucha contra la guerra de Vietnam, de la lucha de la comunidad negra para terminar con el racismo y lograr la igualdad de derechos civiles, y del movimiento de liberación femenina, grabó Respect, una canción que su voz transformó en un himno al feminismo, pese a que no era de su autoría.

Respecthabía sido escrita y grabada por Otis Redding, pero la versión de Franklin, con apenas algunos coros adicionales y un carácter especial en la interpretación y los arreglos, le dio un sentido de reivindicación feminista que carecía el tema original. Redding planteaba la canción desde la óptica de un hombre que trabaja todo el día, que lleva el dinero a casa y que a su llegada al hogar reclama “respeto” a su esposa. Franklin cambió de raíz el tono machista del tema original y lo transformó en lo que fue desde entonces, un poderoso himno feminista que también fue abrazado por el movimiento de derechos civiles.

Aretha Franklin tenía 24 años y su Respect rápidamente escaló en las listas de éxitos hasta el número uno, consolidando por primera vez la carrera de la artista, marcándole el camino musical que debía seguir y convirtiéndola en un icono del feminismo.

En 1968 llegó otra obra maestra. FueLady Soul, con los hits como You Make Me Feel Like, A Natural Woman, Since You’ve Been Gone..., que volvió a encapsular el particular estilo soul de Franklin.

A lo largo de su carrera no hubo estilo que se le resistiera, puesto que también abordó el jazz, el rock o el blues. Cantó en la toma de posesión de Barack Obama, en 2009;en los conciertos de inauguración de Jimmy Carter, en 1977, y de Bill Clinton, en 1993, y en el funeral de Martin Luther King Jr., en 1968. Su expresividad, poderío y personalidad frente al micrófono causaron impacto en artistas como Beyoncé, Whitney Houston o Mariah Carey.

Sin embargo, su vida personal estuvo repleta de problemas. A los 12 años, quedó embarazada de un chico de una escuela y a los 15 ya había tenido su segundo hijo con otro hombre. Se casó en dos ocasiones, con Ted White a los 19, del que se divorció ocho años después, tras numerosas peleas. De esa relación, tuvo otro hijo. Y con el actor Glynn Turman, con quien tuvo otro hijo y del que también se divorciaría. Franklin también tuvo que lidiar con problemas de sobrepeso y alcoholismo.

En 1979 recibió su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y en 1987, tras 44 nominaciones, 18 Grammy y 75 millones de discos vendidos en todo el mundo, se convirtió en la primera mujer que ingresó en el Salón de la Fama del Rock and Roll.

En febrero de 2017 anunció su retirada de los escenarios y aprovechó esa ocasión para asegurar que grabaría un último álbum con Stevie Wonder. Ese disco, sin embargo, no ha llegado a ver la luz.

Su última actuación en público fue en noviembre de 2017 en un concierto en Nueva York de la Fundación Elton John para la lucha contra el sida.

Paul McCartney, Diana Ross, Elton John y Barbra Streisand fueron ayer algunas de las estrellas que lloraron en las redes sociales la muerte de la legendaria cantante. “Ha muerto la más grande”, lamentó también el director del Festival de Jazz de Gasteiz, Iñaki Añua. La pena destrozó también los corazones de seguidores de todo el mundo. Se fue la voz comprometida del alma.

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