La lucha calculada de Trump con los medios

EL ATAQUE PERSONAL DEL PRESIDENTE DE | EEUU con la prensa llega a un punto de inflexión con la unión de 300 títulos

Un reportaje de Beatriz Pascual Macías - Viernes, 17 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Como famoso de los reality shows y presidente de Estados Unidos, Donald Trump mantiene una relación de codependencia con la prensa, a la que considera enemigo del pueblo, pero a la que utiliza para movilizar a su base electoral.

Trump ha incrementado sus ataques en los últimos meses, en un intento calculado para movilizar a los votantes republicanos de las zonas rurales que suelen votar en menor proporción que la oposición demócrata en las elecciones legislativas del próximo noviembre.

Aunque intenta dosificar su brusquedad, Trump acude a Twitter cuando ve algo que le indigna en televisión para responder a lo que considera fake news.

Antes que Trump, otros presidentes estadounidenses también atacaron a la prensa. Richard Nixon, presidente entre 1969 y 1974, cuestionó la credibilidad de The Washington Post, que destapó el escándalo Watergate, mientras que el desdén por los medios de George H.W. Bush, que dirigió EEUU de 1989 a 1993, inspiró el mensaje “molesta a los medios, vota por Bush” durante su campaña para la reelección 1992.

de redes, pero no social Sin embargo, ningún mandatario antes había dedicado tanto tiempo a programas de televisión y Twitter. Cada mañana, de 08.00 a 11.00 horas, tiene reservado en su agenda ‘tiempo ejecutivo’ para la red social y programas como Fox &Friends, al que a veces llama por teléfono para dar su propia versión de los hechos.

El periodista Michael D’Antonio explica en su biografía de Trump Never Enough, publicada en 2015, que “el presidente tiene una relación de codependencia con la prensa, por la que él necesita la aprobación de los periodistas, al mismo tiempo que los medios acuden a él para generar audiencia”.

“Es uno de los hombres de negocios más exitosos, y un hombre al que muchos estadounidenses les encanta odiar”, escribe D’Antonio.

Según este, en la década de los años 70 Trump comenzó a buscar la atención de la prensa y logró captarla con sus fiascos inmobiliarios y sus apariciones televisivas, incluido el concurso The Apprentice, que le hizo famoso en la pequeña pantalla.

Según sus críticos, en su presidencia ha creado The Donald Trump Show, caracterizado por declaraciones que buscan constantemente la confrontación, el insulto y la exaltación de lo soez.

En su espectáculo particular, ha señalado a la prensa como su archienemigo, atacando a los periodistas más que a la oposición demócrata.

Asimismo, se ha burlado de la minusvalía de un periodista o del aspecto de otra, como en julio de 2017, cuando dijo que había visto a la presentadora del canal MSNBC Mika Brzezinski “sangrar profusamente por un estiramiento facial”.

enfrentamiento personal Individualmente, Trump ha señalado a los reporteros que publican información crítica, pero también ha atacado el papel de la prensa de su país como cuarto poder y ha desafiado su labor de perro guardián.

El editor del diario The New York Times, A.G. Sulzberger, se reunió en julio con Trump para explicarle que su lenguaje era peligroso y había forzado al diario a colocar guardias armados en sus oficinas ante el incremento de amenazas, a lo que el presidente respondió con más insultos y confrontación.

Esos insultos supusieron un punto de inflexión y ayer la respuesta de los medios de EEUU fue abrumadora, cuando más de 300 diarios publicaron editoriales en los que comparan a Trump con un “charlatán” y alertan del efecto contagioso que podría tener para los periodistas en otras partes del mundo.