Cuando el bosque se convierte en aula

Los escolares de Samaniego y Laskorain incorporarán la metodología de la Baso Eskola

M. San Sebastián - Jueves, 16 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

El bosque se convertirá a partir de septiembre en la nueva aula de los alumnos y alumnas de los centros Samaniego y Laskorain Ikastola de Tolosa. Una vez a la semana cambiarán los lápices y los cuadernos por las ramas, las bellotas, las hojas y la tierra para trabajar con la metodología Baso Eskola, que se aplicará en el tercer curso de Educación Infantil.

Según una investigación llevada a cabo por un equipo de neurocientíficos, hasta los seis años los niños y niñas deben jugar y jugar, dado que el desarrollo y el aprendizaje se da con el movimiento del juego;“si les dejamos, se moverán por que lo necesitan y cuando no necesitan moverse, no se moverán”, aseguran. Alemania es el lugar donde hay mayor cantidad de bosque escuelas, y según una investigación llevada a cabo en el país germano, los alumnos y alumnas que han participado en las bosque-escuelas tienen mayor capacidad de concentración.

Con la mirada puesta en el ejemplo de las bosque-escuelas europeas, los centros escolares de Tolosa comenzaron el año pasado a trabajar la metodología, de modo que el programa se puso en marcha en mayo, con la ayuda de Ekogunea y el Ayuntamiento de Tolosa. El profesorado de los tres centros educativos de Educación Infantil de Tolosa ha recibido la formación específica y el alumnado de Samaniego y Laskorain ha participado en el pre-pilotaje de este proyecto.

El bosque y la naturaleza brindan la oportunidad de observar los cambios que se dan en el día a día: los cambios que se dan en las flores, las diferencias que marcan las estaciones y la transformación que vive la naturaleza. Es posible realizar un acercamiento desde la huerta, el gallinero o las pozas, pero son opciones artificiales, según el concejal de Medio Ambiente, Patxi Amantegi: “nunca será como ir al monte. Además, la naturaleza no difiere entre juguetes para niños y niñas: se mezclan los roles, se enciende la imaginación y se deja de lado el juego individual y guiado”.

Este año, en la fase pre-pilotaje, han sido los alumnos y alumnas de cuatro años los que han salido al exterior. Durante el mes de mayo han continuado con la dinámica del aula, pero aprovechando los recursos que ofrece la naturaleza. El principal objetivo ha sido trabajar el juego no estructurado y el profesorado ha sido compañero de viaje: su labor se ha limitado a proteger al alumnado de los riesgos para respetar y proteger el proceso natural.

La valoración por parte del profesorado ha sido excelente. “Ha sido muy enriquecedor tanto para los alumnos, como para nosotros. Cuando empezamos a salir, los alumnos solían salir alborotados, pero a medida que salíamos más días, nos hemos ido acostumbrado a comportarse con total normalidad y tranquilidad en estos lugares”, explican los profesores.

El Parque Elosegi

En la fase de pre-pilotaje los alumnos y alumnas de Samaniego se han dirigido hacia Uzturre y los de Laskorain al parque Elosegi.

El Ayuntamiento está introduciendo una perspectiva educativa en la gestión del parque Elosegi y para ello, se está manteniendo el parque lo más natural posible. Los árboles y los troncos caídos, las maderas muertas, son adecuadas, por ejemplo, ya que atraen a los insectos y hongos. Con el fin de priorizar la educación ambiental y la investigación, el Ayuntamiento quiere convertir este bosque urbano en un lugar para el fomento de la biodiversidad urbana. “Cuanto mejor sea el diseño del parque, más viable será el uso con fines educativos”, concluye el concejal Patxi Amantegi.