40 años de música, bailes, chupas de cuero y gomina

FUE LA PELÍCULA DE MAYOR RECAUDACIÓN EN 1978 Y CONVIRTIÓ A | Travolta en estrella

Un reportaje de Antonio Martín Guirado - Miércoles, 15 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

El verano acaba y también el romance entre el apuesto Danny (Travolta) y la dulce y frágil Sandy (Newton-John), que debe regresar a su Australia natal, pero el amor entre ambos tortolitos resurge cuando coinciden en el instituto californiano Rydell, donde los hábitos de las pandillas de las que forman parte (los T-Birds y las Pink Ladies) pondrán algunas trabas para su feliz reencuentro. Ese es el argumento de este romance californiano que se desarrolla en 1959 y que, como consideraba el autor Scott Miller en su libro “Sex, Drugs, Rock and Roll and Musicals”, proponía un relato revolucionario para la época, subvirtiendo los tópicos del género y atreviéndose a tocar temas sensibles como el sexo y la rebeldía.

Ahí residía parte del encanto de la historia, gracias al trabajo de Stockard Channing como la cínica Rizzo o el fallecido Jeff Conaway como Kenickie, el mejor amigo del protagonista, que insuflaban personalidad y carisma a sus personajes a pesar de que sus años de adolescencia habían quedado ya lejos (tenían 33 y 27 años, respectivamente). Las actitudes chulescas y desafiantes de los T-Birds -se dice que se emplearon 100.000 chicles durante el rodaje-, con sus imponentes chaquetas de cuero y cantidades industriales de gomina en el pelo, chocaban con la fuerte personalidad de las integrantes de las Pink Ladies. Pero, finalmente, el amor se impone mientras suenan canciones tan populares como Summer Nights, Grease (cantada por Frankie Valli) o Greased Lightnin. La banda sonora del filme fue el segundo disco más vendido del año, solo por detrás de otra banda sonora, la de Saturday Night Fever. Su polémico final, en el que Sandy cambia por completo su aspecto y su actitud para conquistar definitivamente a Danny, fue muy criticado por la forma de actuar de la protagonista, pero tal y como defendía Jim Jacobs, creador del espectáculo de Broadway, la escena parodiaba los estereotipos cinematográficos en los que el rebelde siempre termina abandonando sus malas maneras.

segundas partes... “¡Era una mofa!”, dijo Jacobs al Daily Herald en 2010. “Era una manera de burlarnos de todas esas películas de Hollywood en las que el héroe se convierte al final en un ciudadano ejemplar”, agregó. El éxito de la cinta, que se estrenó en Nueva York el 13 de junio de 1978, llevó a Paramount Pictures a apostar por una secuela, Grease 2, recibida con críticas muy negativas y a la que el público le dio la espalda pero que al menos sirvió para lanzar la carrera de Michelle Pfeiffer, que compartía cartel con Maxwell Caulfield. Los Ángeles sigue recibiendo año tras año la llegada de turistas en cuyos planes no falta la visita a las playas de Leo Carrillo State, donde se rodaron las escenas del romance entre Danny y Sandy, y al instituto Venice High School, que sirvió como localización para los exteriores del instituto Rydell.