El ‘artillero’ flamenco anima al baile en el arranque festivo

Mokoroa, a la derecha, cede el testigo para que encienda el cañón su sucesor. (Elias Arruabarrena)
El público abarrotó Alderdi Eder y sacó fotos con los móviles del inicio de la fiesta.
Miembros de Sonakay, Asoleus y Helduak, con los integrantes de la Tamborrada de la Gastronómica.
El alcalde y otros corporativos bailan en la terraza de Alderdi Eder.
Yoni Camacho canta la versión flamenca del Artillero.

El público terminó animándose a dar palmas con la música de Sonakay Familias donostiarras y de otros lugares llenan Alderdi Eder para participar en el arranque de Aste Nagusia

Gorka Martínez Iker Azurmendi - Domingo, 12 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - Un cañonazo especial dio inicio ayer a la Aste Nagusia, en un acto en el que la popular canción del Artillero fue también interpretada al estilo flamenco, lo que animó al público a dar palmas y moverse al ritmo del grupo gitano Sonakay. Media hora antes del lanzamiento del cañonazo, previsto para las 19.00 horas, el ambiente en Alderdi Eder era total, ya que muchas familias donostiarras aprovecharon el buen tiempo para ir con sus hijos a la apertura de las fiestas, acompañadas de los gigantes y cabezudos, estos últimos pegando a todo el que podían. Antes del cañonazo se respiraba ya algo del ambiente festivo, ya que había una charanga tocando canciones conocidas para animar al público, entre ellas el himno de la Real. “Es la primera vez que venimos y los niños están muy contentos”, explicó una madre de dos hijos mientras preguntaba a uno cómo se lo estaba pasando. “Las fiestas nos gustan mucho pero hoy no iremos a ver los fuegos porque los niños son pequeños todavía, aunque quizás intentemos venir algún día a verlos”, añadió la madre.

Se notaba que la gente tenía ganas de marcha y fiesta en los minutos previos al cañonazo y muchos niños se mostraban impacientes ante la ceremonia, preguntando insistentemente cuándo iba a empezar. Hacia las 18.50 horas, finalmente, los tamborreros subieron a la terraza del Ayuntamiento y todos los actores de la fiesta se fueron colocando en sus puestos. Cuando estuvieron en su sitio, los protagonistas se prepararon para cantar la canción del Artillero que, este año, contó con la participación de donostiarras llegados de Gambia, Siria, Argelia, Nicaragua y Eritrea, de la mano de las asociaciones de inmigrantes Asoleus y Helduak.

La versión flamenca del Artillero tuvo una buena aceptación. El grupo Sonakay y los socios de Asoleus y Helduak comenzaron a cantar dando palmas y aunque al público le costó un poco animarse, el grupo vasco gitano consiguió que la mayoría de los presentes aplaudieran y bailarán al compás flamenco, haciendo caso a las indicaciones de los músicos para que siguieran el ritmo para redondear la fiesta.

Tras la nueva versión, se entonó la canción tradicional con el alcalde y varios concejales como protagonistas. Se pudo ver a Eneko Goia bailando con su hija mayor y a muchos concejales danzando por parejas. Todos los presentes cantaron y danzaron mientras que el público interpretaba la melodía con ganas de que se lanzara el cañonazo.

Después de acabar las canciones, se preparó el cañón para lanzar la descarga y la explosión retumbó en todo Alderdi Eder, acompañada de un confeti de colores azul y blanco, como la bandera de la ciudad, que anunció el comienzo oficial de las fiestas.

La música continuó sonando y los tamborreros tocaron y bailaron algunas canciones festivas con la complicidad del público. Tras varios minutos de marcha y alegría, los intérpretes se retiraron del recinto y el público se fue dispersando para continuar con la fiesta que seguiría por la noche y durará hasta el próximo sábado.

Durante la ceremonia, además de los políticos y de los protagonistas del cañonazo, se dejaron ver por el Ayuntamiento personalidades con un vínculo importante con la ciudad como el actor Gorka Otxoa, entre otros rostros conocidos.

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