Los ladrones hacen el agosto

Según demuestran los datos de las aseguradoras, los ladrones suelen aprovechar las vacaciones de verano y las de Navidad para robar en viviendas. (Foto: N.G.)

Los domicilios de Euskadi sufren un robo cada tres horas y media, una frecuencia bastante menor que los 22 minutos y 11 segundos que se registran en la Comunidad de Madrid, pero que no deja de ser preocupante.

Un reportaje de B. Sotillo - Domingo, 12 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Cerraduras dobles y de seguridad, alarmas, videocámaras conectadas al móvil, vecinos alertados y en permanente vigilancia… Todas las medidas de seguridad parecen pocas para mantener alejados a los ladrones cuando toca irse de vacaciones dejando la casa vacía. Esta preocupación está fundamentada, porque los robos en domicilios se incrementan en agosto -y también en enero-, coincidiendo con el éxodo vacacional y cuando sus habitantes permanecen durante más tiempo fuera de casa.

Según las estadísticas, cada tres horas y media se registra un robo en alguna vivienda de Euskadi. Unos delitos que, como señala el tópico, son más habituales en verano y en los que los ladrones se hacen con un botín medio valorado en 725 euros. Según el estudio ¿Cuándo y cuánto roban en tu casa?, realizado por Unespa, Bizkaia se lleva la peor parte cuando se trata de preservar el contenido de las viviendas, ya que los domicilios de este territorio no solo sufren más robos, sino que sus dueños también se quedan sin mayor cantidad de objetos de valor y el impacto de los robos en relación con lo asegurado en la vivienda es más elevado.

El coste medio de los incidentes de robo en Bizkaia asciende a 795 euros, en Gipuzkoa es de 675 euros y en Araba, donde el valor de los sustraído es menor, baja hasta los 501 euros.

El informe de Unespa analiza la estacionalidad de los robos en domicilios y su distribución geográfica en base a los datos de los más de 150.229 delitos de este tipo ocurridos en 2016 en 8,9 millones de viviendas aseguradas. En el trabajo también se determina la probabilidad del robo (con datos de qué territorio es más o menos probable que ocurra un suceso de este tipo), la gravedad del caso (con datos que miden el coste medio del siniestro), y el impacto del robo (la ratio que pone en relación el coste del robo y el capital asegurado de contenido de la vivienda). En el caso de la Comunidad Autónoma Vasca, la base de datos utilizada tiene información de 604.813 viviendas aseguradas, que en 2016 sufrieron un total de 7.212 robos.

Más en verano La observación de estos datos revela que la idea generalizada de que los robos son especialmente intensos en fechas vacacionales es cierta, ya que los casos suben en los meses de julio y agosto, mientras que los meses con menos incidentes son diciembre, abril y mayo. Sin embargo, el mito del fin de semana, según el cual los ladrones suelen aprovechar los días festivos para cometer los robos, suponiendo que los dueños de las casas se encuentran fuera, se cae y los martes son los días en los que repuntan los robos, mientras que el número de siniestros decae en domingo. El informe de Unespa indica que cuando el volumen de robos se estudia día a día, la estacionalidad estival se ve con más claridad: los tres días peores de 2016 en Euskadi fueron el 21, 22 y 28 de agosto.

En el caso de la distribución territorial de los robos en domicilios, el estudio indica que más de la mitad de los que tienen lugar en el Estado español ocurren entre las viviendas de la Comunidad de Madrid, Andalucía y Catalunya. En los casos de la Comunidad de Madrid y Catalunya se explica porque son territorios que tienen las ciudades con las coronas metropolitanas más extensas, y el de Andalucía porque es la región con mayor población.

Atendiendo al reparto de los delitos en los municipios vascos, se ve cómo Bilbao destaca desde el punto de vista del número de robos en hogares. De hecho, en esta ciudad se produce en torno al 22% de los casos registrados en el conjunto de la comunidad. Le siguen las otras dos capitales: Gasteiz, donde se produce el 11%, y Donostia con algo más del 6%. Estas tres poblaciones asumen casi el 40% de todos los robos registrados en la CAV y les siguen otros municipios de gran tamaño como Barakaldo, Getxo y Portugalete.

En cuanto a los territorios de Euskadi, el 64% de los robos registrados se produjo en Bizkaia, el 23% en Gipuzkoa, y el 13% restante en Araba.

El informe también señala que si se lleva la atención a la probabilidad de los sucesos, es decir, a cuántos incidentes ocurren en relación al número de viviendas aseguradas, se observa que Bizkaia vuelve ser el territorio que tiene una mayor probabilidad de robo que el conjunto del País Vasco.

Valor robado El valor medio de lo robado en las viviendas de Euskadi, lo que se entiende como coste de los delitos, asciende a 725 euros, que es prácticamente la mitad de la media del Estado -1.494 euros-, pero el análisis detallado revela enormes diferencias: desde los 5.139 euros de los robos cometidos en la localidad vizcaina de Artea, hasta los 107 de Maruri-Jatabe. En el conjunto del Estado, el análisis de la gravedad según el coste medio del robo señala que las viviendas de Catalunya son las que tienen un coste medio más alto: 2.741 euros. Le siguen comunidades como Madrid y Murcia, que con 1.765 y 1.506 euros, respectivamente, superan la media estatal -1.494 euros-. En el extremo opuesto, comunidades como Nafarroa, Extremadura y Asturias, así como la Ciudad Autónoma de Ceuta, sufren los robos en viviendas de menor gravedad, de forma que el coste medio del siniestro en estos territorios no llega a los 600 euros.

El impacto del robo pone en relación el coste del mismo y el contenido asegurado en el hogar. Así, mide el calibre de lo sustraido en términos de cuánto se llevaron los ladrones en relación a lo que había en la vivienda, de forma que un robo es grave cuando el ladrón se llevó mucho en relación a lo que había, y es menos grave cuando sustrajo poco en relación a lo que había.

Desde esta óptica, Bizkaia repite como el territorio en peor situación en la CAV, pues los robos que registra son un 7% más graves que en el conjunto de Euskadi. Gipuzkoa y Araba -los delitos son un 8,4 y un 21,2% menos graves que la media-, vuelven a estar en mejor posición.

Si se mide el impacto por municipios, las poblaciones de Gordexola, Lanestosa y Murueta son las que tienen un impacto mayor, mientras que en las localidades de Arraia-Maeztu, Artzentales y Arratzu se percibe un impacto de los robos muy inferior a la media de la comunidad vasca. De hecho en estas poblaciones los robos que se cometen son casi dos veces menos dañinos que en el conjunto del País Vasco.

Secciones