Cartas a la Dirección

Qué aporta la Red ciudadana de Acogida

Peio Aierbe SOS Arrazakeria - Sábado, 11 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

En las últimas semanas, hemos visto surgir en nuestro herrialde, la Red ciudadana de Acogida en Donostia e Irun. De su actividad, lo más conocido son sus demandas de más recursos para atender las necesidades urgentes de las personas en tránsito provenientes de las entradas por la frontera sur. Pero dicha Red es mucho más que eso. Sin asumir ninguna representatividad, que no tengo, daré mi opinión al respecto que a nadie más compromete.

Escucho, por un lado, a quienes ven con preocupación si no se está embelleciendo a las instituciones al cubrir necesidades que corresponderían a aquellas. Por otro lado, desde algunas instituciones se preguntan si no nos estamos metiendo en un terreno que les corresponde a ellas, pudiendo crear duplicidades y generar confusión. Seguramente hay elementos para lo uno y lo otro y el tiempo dirá si somos capaces de situarnos donde queremos.

El foco central de atención de la Red son las personas que, provenientes de otros países, se encuentran sin recursos mínimos para poder continuar su viaje migratorio o bien para permanecer aquí en condiciones dignas. En la medida que estas personas tengan necesidades mínimas no cubiertas la Red se implicará en ello.

Unas necesidades han de ser cubiertas por las instituciones y, en la medida en que esto no ocurra, la Red será crítica hacia las mismas. Es evidente que se están poniendo en pie unos recursos para ello y, también, que a día de hoy son insuficientes. La Red habrá de colaborar para evitar duplicidades y señalar las necesidades aún no cubiertas. La colaboración entre ambas habría de permitir abordar mejor esta situación. Colaboración que será más complicada en tanto no se disponga de los recursos mínimos.

Pero otras carencias de estas personas, jóvenes en su mayoría, solo pueden ser cubiertas por la ciudadanía y tienen que ver, sobre todo, con el acompañamiento a las mismas. Precisan una escucha, un entorno que les trate como iguales, una introducción a una sociedad en muchas cosas distinta a la que dejaron atrás, un apoyo en sus gestiones administrativas, en definitiva, la necesidad de un reposo, un alto en el camino dentro de su trayecto migratorio que les permita reponerse de las penalidades sufridas hasta llegar aquí. En la experiencia que estamos teniendo estos días hemos podido comprobar cómo todo esto es algo nuevo en su caso. No lo han tenido hasta ahora y para ellos está siendo oro molido. Y viceversa, contemplar los agradecimientos que envían por Whatsapp cuando llegan a sus destinos emociona y hace llorar a las voluntarias de la Red que tantas horas han metido en ello.

Y están aquellas personas que deciden quedarse aquí. Hoy por hoy, no hay recursos que eviten que se queden en situación de calle. Sin la implicación de la Red, están condenadas a una situación de exclusión que una sociedad como la nuestra no puede permitir. La Red está dispuesta a volcarse con estas personas tanto para reclamar a las instituciones que cubran la carencia actual de recursos para las mismas, como para evitar, mientras tanto, que duerman en la calle y aumente así el maltrato al que se han visto sometidas en su trayecto migratorio. Y junto a ello, como he señalado más arriba, para ofrecer todo un cúmulo de apoyos que la ciudadanía puede aportar y que enriquecen a ambas partes.

Una ciudadanía crítica, implicada y solidaria es la mejor garantía para avanzar en una sociedad basada en la igualdad, justicia y libertad.

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