La chispa de Altuna

Altuna y Zabaleta celebran tras ganar la final de la feria de La Blanca en Gasteiz. (Foto: Jorge Múñoz)

El amezketarra, el mejor, y Zabaleta ganan a Ezkurdia y rezusta en la final de La Blanca

“Agradezco a Jokin que me haya metido en el partido, sobre todo en los primeros tantos”

Jokin Victoria de Lecea - Viernes, 10 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - La chispa volvió al cuerpo de Jokin Altuna. Rápido de piernas y de mente. Encontró todos los ángulos y aprovechó cada una de las oportunidades para rematar la pelota, suma constante en su registro de tantos realizados. Fue el mejor de la final de la feria de La Blanca y acabó siendo nombrado el pelotari más destacado del torneo. Si en la semifinal los traqueteos estivales mostraron un Altuna más cansado, en la final pareció que el amezketarra llegaba sin ningún peaje previo. En las mejores condiciones. Volvió locos a sus oponentes y rompió el partido desde los cuadros alegres. Su dos paredes final fue un ejemplo del partido realizado. Puro arte. El campeón manomanista estuvo bien secundado por José Javier Zabaleta, que se supo recuperar de los errores iniciales y se mostró mucho más seguro que en los días previos. Los colorados rompieron el partido tras llegar al cinco iguales y controlaron su renta sobre Joseba Ezkurdia y Beñat Rezusta para conseguir el título gasteiztarra.

El partido amaneció trabado, el brillo con el que desarbolaron el choque los colorados no apareció y los azules tampoco aportaron demasiadas dosis de calidad. Altuna no destacó en los primeros compases y Zabaleta estuvo muy errático, fallando muchas pelotas sencillas. En el otro bando, solo Rezusta puso algo de seguridad. Ezkurdia no tuvo su día. El delantero de Arbizu apenas pudo conectar con la pelota y sus remates fueron desacertados en su mayoría. En este escenario, siete de los primeros ocho tantos se contaban por malas jugadas de los pelotaris (4-4).

Altuna ejerció de faro salvador en ese momento. Los remates del amezketarra tranquilizaron a Zabaleta. Así, con más poso por parte del zaguero de Etxarren, la contienda se niveló en los cuadros traseros. El paseo de Rezusta llegó a su fin y el duelo de guardaespaldas pegadores comenzó. Ninguno de los dos entregó mucha pelota y al mismo tiempo recorrieron una buena cantidad de kilómetros para ayudar a los delanteros en la defensa. Pero no solo Zabaleta y Rezusta ejercieron de muro ayer. Los cuatro pelotaris no escatimaron esfuerzos a la hora de lanzarse al suelo para salvar el tanto. Las jugadas se alargaron y el esfuerzo fue mayor. Solo las genialidades de Altuna rompieron la tónica de un choque marcado por grandes defensas.

Con los dos zagueros a un nivel similar y sin apenas fallar, la diferencia estuvo en los cuadros alegres. Altuna fue un volcán. Arrolló completamente a Ezkurdia. Encontró mil y una formas de rematar. Cada pequeña oportunidad, por muy escondida que estuviera en el juego, era encontrado por el artista de Amezketa. Todo lo contrario le ocurrió a su compañero en la parte delantera de la cancha. El arbizuarra estuvo muy desacertado y ni la volea, su mejor arma habitualmente, ejerció de fiel compañera para sacarle de más de un aprieto. Esos errores y el gran juego de Altuna hicieron que el partido quedara roto al llegar al primer descanso (12-6).

A partir de ahí, el control colorado fue máximo. Altuna continuó con su recital y Zabaleta con su seguridad. Solo pequeños destellos azules maquillaron el marcador hasta el 22-13.

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