La despenalización del aborto tensiona la política y la sociedad argentinas

El Senado votaba anoche en el Senado con una ligera ventaja para los partidarios de rechazar la legalización

Ire ne Valiente - Jueves, 9 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Buenos Aires - El al aborto reunió ayer a cientos de personas en las calles aledañas del Parlamento argentino, en las que también se concentran quienes están en contra para seguir de cerca el debate de un proyecto que busca legalizar la interrupción voluntaria del embarazo en el Senado, donde gana terreno el “no”.

Farolas y balcones de diversos barrios de Buenos Aires amanecieron “intervenidas” por los pañuelos verdes de la Campaña Nacional por el Aborto Seguro, Legal y Gratuito, la insignia de un movimiento feminista local que busca que la Cámara alta dé el visto bueno a una iniciativa que ya fue aprobada por la Cámara de Diputados.

“Miles de mujeres se mueren y necesitamos que esto sea ley, porque los abortos van a seguir existiendo: la clandestinidad está porque hay unos médicos que se están llenando de dinero”, aseguraba Gabriela Jano, una de las integrantes de la Campaña, que convocó manifestaciones en todo el país.

Pintada y vestida de verde, acompañaba a cientos de mujeres que se concentraban desde primera hora de la mañana a un lado de la Plaza del Congreso entre pancartas y cánticos como “Aborto legal en el hospital” para pedir que se apruebe una ley que garantice, precisamente, esto último, ya que, según estimaciones oficiales, en el país austral se practican 354.627 abortos al año.

En su opinión, si no se aprueba este miércoles, se hará en los próximos dos años, pero, pase lo que pase, el resultado del debate nacional ya está a la vista. “Ya ganamos en las calles, el mundo nos está acompañando, ya es un logro de la lucha feminista, ya es un logro de todas las mujeres. Esto no va a quedar así”, advierte.

Sin embargo, en el interior de la Cámara alta ganaba terreno el no, ya que 38 de los 72 senadores habían reconocido que iban a votar en contra, frente a los 31 que dijeron que lo harían a favor.

Este resultado era aplaudido en el otro lado de la plaza, donde concentraba un grupo notablemente menor de personas contrarias a la interrupción voluntaria del embarazo que alzaban un bebé gigante bajo el que entonaban canciones por “las dos vidas”.

“Buscamos que realmente se defienda a la mujer y al niño por nacer”, explicaba Ana Elías, integrante de la Unidad Provida, mientras lucía uñas, labios y pañuelos celestes que caracterizan al movimiento contrario al aborto legal, también presente ayer en movilizaciones en otros puntos de Argentina.

La joven admitía que, hasta hace poco, los autodenominados “pro vida” tenían “muy separadas” la vida de la madre y del niño, cuando, realmente, “los que necesitan contención no es solo el bebé sino también la mujer, porque ella es la que lo lleva adentro”.

“Sabemos que brindándole lo que la mujer necesita, decide ella misma no abortar”, afirmaba Elías al apuntar que hay quienes deciden interrumpir su embarazo por su situación económica o su plan de vida, por lo que considera que el Estado tiene que “estar presente” y brindar “contención” y “compañía” a las gestantes.

largo debate La expectación en las calles por una sesión que arrancó a las 10.30 horas (13.30 GMT) y se preveía que se extendiera hasta la madrugada se replicaba dentro del mismo Senado, donde unos 400 periodistas presenciaban un debate intenso y muy dividido.

En declaraciones a la prensa antes de comenzar la sesión, la senadora del Partido Justicialista por la central provincia de La Pampa Norma Durango defendía que la interrupción voluntaria del embarazo “tiene que ser ley porque las muertes son injustas” y “es un derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo”.

Además, consideraba que se necesita menos presupuesto para garantizar un aborto seguro y gratuito que el que actualmente se gasta en paliar las consecuencias del clandestino.

Consultada sobre qué podía pasar durante la votación, puntualizaba que quienes están a favor tenían “fuerza y esperanza”, pero sin ser “ingenua”. “Sabemos que estamos en una situación difícil, pero creemos que hemos hecho un trabajo serio, responsable, democrático, y salga hoy la ley o no salga ya nada será igual en la Argentina”, aseveraba.

Mientras, durante el debate, la senadora del bloque Frente Cívico por la norteña Santiago del Estero Ada Itúrrez de Cappellini argumentaba que “desde el momento de la concepción hay vida, bastando afirmar que la persona por nacer es un ser humano distinto a su madre cuya dignidad debe ser reconocida”.