Bocinazo a la Real

La pequeña mejoría del equipo txuri-urdin, que jugó con dos onces y dos sistemas distintos en cada tiempo, no le sirvió para evitar otra derrota ante un Alavés que tampoco demostró nada del otro mundo

Mikel Recalde Ruben Plaza - Jueves, 9 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

zarautz - En el minuto 79, con la Real buscando el empate y encerrando al Alavés, un camionero hizo sonar su bocina al pasar por encima del estadio de Asti mientras recorría la cuesta que parte desde el peaje de Zarautz. Un toque de atención como el que supuso la segunda derrota consecutiva en sendos derbis (tercera seguida del verano) de un equipo txuri-urdin en construcción frente a un rival que hizo lo justo para llevarse sin demasiados merecimientos la victoria. El partido estuvo marcado por el afán de protagonismo de un colegiado que señaló una pena máxima exagerada de Gorosabel a Burgui, no castigó una bastante más clara de Vigaray a Willian y para coronarse repitió el lanzamiento de Juanmi cuando ya había sellado el 2-2 desde los once metros por una infracción clara sobre Capilla. Hay cosas que no cambian ni en verano...

Asier Garitano continúa con sus pruebas en busca de una fórmula fiable que le garantice una mayor competitividad. Ayer en Zarautz apostó por una defensa de cinco, con tres centrales y dos carrileros, un doble pivote y una línea ofensiva de tres. Un 5-2-3 o un 3-4-3 en función de si se estaba defendiendo o atacando. En un campo con dimensiones más reducidas, el trío del eje de la zaga apenas pasaron apuros, mientras que los dos laterales, Zaldua y Kevin, tenían un papel preponderante en la parcela ofensiva. El donostiarra se encuentra en un nivel de forma altísimo a estas alturas de la pretemporada, lo que llega por momentos a poner en evidencia a algún compañero al que todavía le falta recorrido. Mientras que el francés, como es lógico, agradece mucho actuar con un central zurdo que le proteja la espalda. Sus centros fueron de lo más destacado antes del entreacto. Illarra sigue siendo la pieza clave para el equipo y Zurutuza se ganó la oportunidad retrasado en la medular que había solicitado en la sala de prensa. En la línea de tres, como presagiaban muchos, Sangalli continúa siendo la revelación del verano, con un Oyarzabal al que le cuesta arrancar pero que sin estar al máximo continúa marcando diferencias y arriba, en lo que supuso una gran noticia, Agirretxe estrenó titularidad. Y lo hizo bien, demostrando que todavía tiene mucho que decir. Que no se le puede borrar, porque igual muchos de los agoreros, como aquellos que siempre preferían que actuara el punta recién fichado, acaban llevándose una sorpresa. Es cierto que le faltó el gol pero participó en cuatro oportunidades. Ese es sin duda el termómetro al que debe agarrarse, el seguir pisando área con peligro. Seguro que a partir de ahí llegarán sus goles como ha acreditado a lo largo de su carrera.

El duelo no pudo comenzar peor para los blanquiazules ya que a los dos minutos, una arrancada al estilo Theo del canterano Javi López con un centro envenenado que Zubeldia, apurado, desvió a su propia portería cuando Moyá, que la había pedido, se encontraba detrás suyo presto a blocar el esférico. Una pena, porque al margen del error, el azkoitiarra completó una buena primera parte. A partir de ese momento la Real tomó el mando de la posesión ante un rival replegado y actuando en función del resultado. Como si fuera un duelo de Liga en Anoeta. Sus ocasiones fueron llegando con cuentagotas y sobre todo a balón parado con varios caramelos marca de la casa de Illarra. El primero de ellos casi lo convierte en gol Llorente y la peinada de Agirretxe al segundo no encontró finalizador. Una media vuelta del usurbildarra a pase de Zubeldia, también la cortó Laguardia y el posterior centro de Kevin se paseó por el área sin remate. A los 25 minutos, Illarra sirvió en largo a Mikel Oyarzabal y el rechace tras recortar y disparar por accidente la pierna de Maripán lo aprovechó Sangalli en un balón que se coló entre las piernas de Sivera. En la última acción del acto inicial, Agirretxe cabeceó alto y muy forzado otro gran servicio desde la banda de Kevin.

segunda parte En la reanudación, Garitano cambió a los once, y recuperó el 4-4-2. Nada más comenzar, Pardo probó suerte desde lejos sin éxito, antes de que el colegiado señaló un penalti más que discutible de Gorosabel a Burgui. Una pena que prefieran ser protagonistas a tratar de pasar inadvertidos hasta en los amistosos. Borja superó a Rulli por el centro. Willian José, también muy enchufado, no tardó en comparecer con una buena asistencia a la que no llegó Juanmi y en una falta que repelió Pacheco. Poco después, Héctor desaprovechó un servicio en largo precioso de un Pardo mandón y crecido, con ganas de asumir galones y que volvió a chutar desde lejos demasiado centrado. En los minutos finales, con la Real volcada sin excesivo veneno, llegó el show de los penaltis, con el perdonado por derribo a Willian y por la repetición del penalti cometido sobre Capilla que Juanmi envió fuera. Guidetti cerró el duelo desaprovechando un mano a mano contra Rulli, que antes ya había salvado un chut de Borja en el área.

Otra derrota más y ya solo quedan dos amistosos, los dos consecutivos de este fin de semana en Alemania, antes de arrancar la Liga. Tampoco se puede decir que salten las alarmas, pero sí que hay que constatar que ayer en Zarautz sonó un bocinazo.