El CNI visitó en prisión al imán de Ripoll

Miércoles, 8 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Donostia - En puertas del primer aniversario de los atentados del 17-A en Catalunya, en los cuatro años que permaneció preso por tráfico de drogas, Abdelbaki Es Satty tuvo más contacto con los policías que con su mujer. A Hassna Thaina, la joven con la que se casó al llegar a España -en Marruecos dejó otra esposa y nueve hijos-, y es que el hombre señalado por la investigación como el presunto cerebro de los atentados de Barcelona y Cambrils la vio por última vez en 2011. Desde entonces, miembros de la seguridad del Estado pasaron a ser sus únicos visitantes en la cárcel de Castellón I entre 2012 y 2014. En un informe enviado al juez de la Audiencia Nacional que investiga los atentados, Instituciones Penitenciarias detalla que Es Satty mantuvo “cuatro entrevistas policiales” con cuatro agentes que se identificaron con los números de sus carnés profesionales. Según fuentes policiales, estos corresponden a dos guardias civiles y dos integrantes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

La relación del imán de Ripoll con la seguridad del Estado es uno de los puntos más oscuros de la investigación sobre los ataques del 17 de agosto. El pasado noviembre, el CNI admitió que “mantuvo contactos” con Es Satty durante su encarcelamiento en el marco de la prevención contra el terrorismo. El propio director del servicio secreto, el general Félix Sanz Roldán, acudió a la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso a dar explicaciones sobre los mismos. El nombre del imán había aparecido ya en el sumario de la Operación Chacal. - N.G.

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