El Sebastiane Latino se entregará a ‘Las herederas’ en el Zinemaldia

Un fotograma del filme ‘Las herederas’.

Gehitu otorga anualmente este galardón al “mejor” filme LGTBI latinoamericano

Miércoles, 8 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - El filme Las herederas de Marcelo Martinessi recibirá el VI Premio Sebastiane Latino en el marco de la 66ª edición del Zinemaldia, que se celebrará del 21 al 29 de septiembre.

Gehitu, la asociación de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales de Euskadi, entrega anualmente este galardón a la “mejor” película LGTBI latinoamericana del año en curso durante el Festival de Cine de Donostia.

Según informaron ayer en un comunicado, este año la película premiada será Las herederas, del director Marcelo Martinessi, una producción paraguaya con coproducción europea y americana.

El jurado del VI Premio Sebastiane Latino ha tomado esta decisión por considerar que en este filme Martinessi “ha decidido visibilizar una pareja lésbica en la madurez para contar la historia de liberación personal de Chela”.

“Al hacerlo, demuestra que la diversidad sexoafectiva paraguaya no es reconocida y protegida por el legislador en Paraguay”, destacaron, para añadir que “este reflejo lo convierte en denuncia de que el no reconocimiento legal de las parejas LGTBI deja sin derechos al cónyuge cuando su pareja está enferma o presa”.

Asimismo, el jurado del galardón subrayó que “la coproducción de tres países latinoamericanos y tres europeos permite crear obras cinematográficas potentes, como la de Marcelo Martinessi y su equipo, en cualquier lugar del mundo”.

También puso en valor la “calidad narrativa y compositiva” de Las herederas, que, a su juicio, “demuestran que equipos paritarios, como el de esta película, o elencos femeninos, donde la presencia masculina es casi nula, no tienen incidencia negativa o positiva sobre el resultado final”.

Por otro lado, el tribunal aplaudió el guion y el trabajo del reparto que “narra la liberación de una mujer madura de clase media con una simplicidad que esconde un complicado entramado”.

“La protagonista representa con gran sutilidad a esas mujeres educadas para anteponer los deseos y necesidades de los otros a los suyos acabando encerradas en esas relaciones”, apuntó. “Al usar una lesbiana de educación y gustos conservadores, nos obliga a aceptar una pirueta narrativa bien resuelta, porque le pone, al menos, tres retos, liberarse de los convencionalismos de izquierdas de su círculo LGTBI, de los de derechas de su clase social y liberar su deseo más allá del prejuicio edadista”, comentaron. - E.P.

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