Escocia pide a May su “plan B” sobre el ‘brexit’ de no haber acuerdo

Las primeras ministras británica y escocesa firmaron un convenio para implementar inversiones

“El país (Reino Unido) puede lograr mucho más junto de lo que podría de forma separada” “Una retirada sin acuerdo (‘brexit’) sería del todo inaceptable y perjudicial para el país”

Remei Calabuig - Miércoles, 8 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Londres - La primera ministra británica, Theresa May, y la jefa del Gobierno escocés, Nicola Sturgeon, abordaron ayer sus diferencias sobre el brexit en un encuentro en Edimburgo en el que anunciaron un paquete de inversiones destinado a fomentar el empleo en la región.

Las dirigentes firmaron un convenio para implementar estas inversiones, que May calificó como “un paso emocionante hacia un futuro mejor” para Edimburgo y el sureste de Escocia. El presupuesto de 1.200 millones de libras (1.340 millones de euros) está destinado a impulsar la actividad económica, la investigación en tecnología espacial y alimentaria y la cultura.

En total, está prevista la creación de 21.000 nuevos puestos de trabajo en el sector de la investigación, los servicios y las infraestructuras con la construcción de viviendas, carreteras y una sala de conciertos, ubicada en la capital escocesa.

Durante un acto celebrado en la Universidad de Edimburgo, la jefa del Ejecutivo británico dijo que el país “puede lograr mucho más junto de lo que podría de forma separada”, en alusión a la demanda de independencia que defiende el Partido Nacionalista Escocés (SNP), liderado por Sturgeon.

Antes de escenificar la firma del acuerdo, May y Sturgeon mantuvieron un encuentro privado en el que hablaron sobre el brexit, según recogieron los medios locales. En declaraciones previas al encuentro, May realzó los beneficios de salir de la UE y recalcó que el brexit traerá un “futuro más próspero” para todo el Reino Unido, que conllevará la creación de mejores empleos.

Sturgeon, por su parte, declaró que una retirada sin acuerdo sería “totalmente inaceptable y profundamente perjudicial” para el país. Asimismo urgió a May a explicar su “plan B” sobre el brexit en caso de que las negociaciones con los socios comunitarios no permitan cerrar un acuerdo antes de la salida del bloque común, prevista para el 29 de marzo del año que viene.

Destacó que la “premier debe negociar un acuerdo de retirada que permita una transición ordenada, así como también hacer pública una declaración detallada sobre la futura relación entre el Reino Unido y la Unión Europea con el objetivo de evitar un brexit a ciegas”.

La jefa del Ejecutivo escocés señaló, asimismo, que May “prometió” publicar “una declaración detallada sobre la futura relación con la UE junto con el acuerdo de retirada”, por lo que pidió que esa promesa “se mantenga”.

El Gobierno británico y el escocés mantienen desde hace meses tensas negociaciones sobre las leyes que guiarán el proceso de salida de la UE, ya que no consiguen llegar a un acuerdo sobre las competencias que debe retener cada administración.

La disputa ha llegado hasta el Tribunal Supremo, que debe decidir ahora si la ley de devolución de poderes en materia de agricultura, pesca, medio ambiente, política alimentaria y contratación pública, aprobada en marzo por el Parlamento escocés, tiene validez y no excede las competencias atribuidas a esta institución.

Este encuentro es el primer acto que May realiza en suelo británico después de que el pasado viernes interrumpiera sus vacaciones para verse con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, con quien habló del brexit ante la posibilidad de que no se logre negociar un pacto.

Londres y Bruselas continúan las conversaciones pero afrontan dificultades, especialmente por el problema que plantea la frontera entre la provincia británica de Irlanda del Norte y la República de Irlanda, pues el objetivo es que siga siendo invisible. Ambas partes aspiran a pactar el marco de la futura relación bilateral para el Consejo Europeo de octubre, si bien de momento mantienen diferencias sobre la propuesta del Ejecutivo de May conocida como el plan Chequers, que contempla crear un mercado común de bienes y productos agrícolas. Esto conllevaría que la aduana británica recaudara impuestos en nombre de los 27 socios comunitarios restantes, un plan que Bruselas ve impracticable.

Seguridad

Por otro lado, una eventual falta de acuerdo sobre el brexitsupondría un riesgo para la población, al perder el Reino Unido acceso a bases de datos de seguridad, advirtieron representantes policiales británicos. En una carta enviada al ministro británico de Interior, Sajid Javid, según medios locales, los comisarios de Policía afirman que las fuerzas del orden “afrontan una pérdida significativa de la capacidad operacional” si tienen restringidos sus poderes para preservar la seguridad. Estos agentes policiales han pedido al ministro que aclare si hay planes de contingencia en caso de falta de acuerdo sobre la salida británica de la UE. En la misiva se subraya la importancia de seguir cooperando con las fuerzas del orden del bloque europeo después de marzo del año próximo. Los firmantes recuerdan que se utilizan 32 medidas conjuntas en materia de seguridad, entre ellas la orden de arresto europea, el sistema Schengen de información y un sistema europeo sobre registros criminales.