La Diputación fumigará 1.346 hectáreas de pino

Con esta intervención, declarada de utilidad pública, se da respuesta a la plaga de procesionaria en el territorio

Martes, 7 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - El departamento de Promoción Económica, Medio Rural y Equilibrio Territorial de la Diputación Foral de Gipuzkoa ha adoptado la decisión de “declarar la existencia de la plaga de procesionaria del pino” en el territorio, fijando la calificación de “utilidad pública” para las actuaciones que se lleven a cabo con el fin de luchar contra la misma.

La lucha contra esta plaga se basa en tratamientos que se realizan con productos fitosanitarios autorizados para este fin. En la campaña de 2018 se prevé fumigar un total de 1.346 hectáreas de pino, cifra muy similar a la del pasado año, cuando se trataron 1.354 hectáreas, también previa declaración de la existencia de una plaga.

La campaña se desarrollará a partir de mediados de septiembre y finalizará antes de que acabe octubre.

Los municipios en los que se llevará a cabo el tratamiento aéreo serán Aia, Antzuola, Bergara, Deba, Eibar, Elgoibar, Eskoriatza, Getaria, Idiazabal, Lazkao, Legazpi, Mendaro, Mutiloa, Mutriku, Orio, Soraluze, Usurbil y Zarautz.

Las zonas sobre las que se intervendrá se han seleccionado en función de los daños observados durante los meses de enero y febrero por el personal del servicio de Montes y Gestión de Hábitats.

El producto que se utiliza afecta únicamente a las orugas que habitan en los pinos y ha sido usado para el control de esta plaga en años anteriores, ya que es compatible con las abejas.

El tratamiento, que aplicará en las zonas consideradas prioritarias por la incidencia de la plaga, se lleva a cabo por medio de dos tipos de aeronaves, un avión y un helicóptero de turbina, y no se extenderá nunca sobre núcleos urbanos ni masas de agua, tomando siempre en cuenta que se den las condiciones meteorológicas adecuadas para este fin.

calificación A la hora de conceder la calificación de plaga, la Diputación de Gipuzkoa ha tomado en cuenta la gran extensión afectada por las orugas, la intensidad de los daños que pueden provocar en los pinales y la necesidad de controlar su propagación para, en la medida de lo posible, conseguir que disminuyan las pérdidas económicas y paisajísticas que la procesionaria provoca. - A. Lopetegi