Estudian abrir un único centro de atención en Irun

Las instituciones reconocen que el paso fronterizo es el foco del problema

Jorge Napal - Martes, 7 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - Decenas de migrantes duermen a diario en la estación del tren de Irun y en las inmediaciones del recinto ferial Ficoba. Lo que parecía una situación resuelta con la apertura la semana pasada de un albergue para dar alojamiento a las personas de tránsito hacia Francia es un problema en aumento según discurren los días. Tanto es así que, según ha podido saber este periódico, las instituciones estudian la posibilidad de habilitar un único recurso de referencia en Irun, donde se centralizaría toda la atención de personas procedentes del Estrecho.

Gipuzkoa está viviendo una situación de flujos migratorios extraordinarios desde hace poco más de un mes, con personas que huyen de conflictos o de situaciones de extrema pobreza. En ese contexto, Irun se ha consolidado como un paso necesario que comienza a dejar su impronta en las calles.

Varias organizaciones humanitarias regresaron ayer, una semana después del desayuno solidario reivindicativo, al consistorio de Irun para exigir a las instituciones que destinen más recursos para atender al aumento de inmigrantes.

En concreto, desde hace algo más de un mes ha comenzado a aumentar considerablemente el tránsito de personas por el paso fronterizo. El objetivo de estos jóvenes es cruzar el puente de Santiago para proseguir su viaje hacia Francia y otros países como Bélgica y Alemania.

Hay quienes logran atravesar la frontera pero son detectados por la policía francesa. A partir de ahí son devueltos a la comisaría de Irun, que abre una expediente de expulsión.

La ley establece que puedan ser atendidos por abogados para hacer frente a esta situación pero, SOS Racismo denunció que la policía gala está practicando las devoluciones “en caliente” en la frontera de Irun.

El número personas que parecen quedarse en territorio de nadie no ha dejado de aumentar. En las últimas semanas eran unos 40 los migrantes que se encontraban en Irun, la mayoría procedentes de Guinea Conakry, pero en los últimos dos o tres días han llegado más y actualmente son alrededor de 60, prácticamente todos ellos hombres.

Las ONG y asociaciones ciudadanas se están encargando de las comidas y cenas los fines de semana, y también les proveen de ropa.

Los inmigrantes llegan a Irun por su cuenta y también a través de la Cruz Roja. Estas organizaciones criticaron que el Ayuntamiento no atienda a estas personas los fines de semana y, tras reafirmar que seguirán ayudándolas, manifestaron que “se necesitan más compromisos por parte de las instituciones públicas”.