El colegio europeo de la OTAN

La histórica sede de la Alianza Militar en Bruselas se convertirá a partir de 2019 en un nuevo centro educativo para hijos de trabajadores de la UE en Bruselas

Un reportaje de Javier Albisu - Martes, 7 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

La histórica sede de la OTAN en las afueras de Bruselas, instalada en la capital belga desde 1967, se convertirá en un nuevo centro de la red del Colegio Europeo para los hijos de los trabajadores de las instituciones de la Unión Europea (UE) en Bruselas a partir del año académico 2019-2020.

Instalada en Londres en 1949, trasladada a París en 1952 y finalmente ubicada en Bruselas durante el último medio siglo, la central de la Alianza dejará de funcionar como tal en cuando termine el traslado definitivo de sus 4.000 trabajadores de la institución y 2.000 adscritos a delegaciones externas a un nuevo y moderno edificio situado justo enfrente.

La OTAN llegó a Bruselas a marchas forzadas, después de que Francia se retirase en 1966 del mando militar integrado de la Alianza. Para acelerar la construcción de la nueva sede bruselense, que se suponía temporal mientras se levantaba una definitiva, se optó por un complejo que privilegiaba la extensión en plano frente a los edificios verticales.

Se eligió Bélgica por tener buenas conexiones aéreas y terrestres y, sobre todo, porque disponía de un terreno convenientemente localizado a las afueras de Bruselas que el Gobierno estaba dispuesto a poner a disposición del proyecto militar. La primera reunión en la nueva sede se celebró el 23 de octubre de 1967 en un complejo que se creía provisional pero permaneció operativo 50 años.

Nada que ver con el nuevo cuartel general, que ha costado 1.120 millones de euros financiados por los Estados miembros de la OTAN y, tras años de retraso, se terminó en 2017 y está plenamente operativa desde 2018 bajo dirección del exprimer ministro noruego Jens Stoltenberg, el 16º secretario general de la organización desde el británico Hastings Lionel Ismay en 1952.

Allí es donde los jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros han celebrado sus dos últimas cumbres y donde el presidente estadounidense, Donald Trump, les ha afeado públicamente que no inviertan más en Defensa, además de ironizar sobre la carestía del nuevo cuartel general a cuenta del presupuesto de la OTAN, del que Estados Unidos es el primer contribuyente.

Más de 50 millones de inversión Las antiguas instalaciones del centro político-administrativo de la Alianza militar, para cuya reconversión el Gobierno belga ha aprobado un paquete de entre 50 y 70 millones de euros, pasarán ahora a convertirse en parte de la red de centros del Colegio Europeo de Bruselas.

Bélgica financia las instalaciones de los colegios europeos en virtud de los compromisos adquiridos tras la firma del Tratado de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero en 1951, cuando se acordó la instalación en la capital belga de las instituciones centrales de lo que actualmente es la Unión Europea y convertir así Bruselas también en la capital “de facto” de la Unión Europea.

La escuela que ocupará ese emblemático espacio, bajo cuyo techo trabajaron por primera vez personal militar y civil de la OTAN, dará cabida a 2.500 alumnos, esencialmente hijos de empleados de las instituciones de la UE, sin costes, pero también tendrán derecho a formarse en ese sistema los hijos de personal diplomático destacado en Bélgica y empleados de la OTAN, estos sujetos a tasas.